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la versión completa aquí.
En este vídeo se pueden ver las formas exteriores de algunos danzantes, sin embargo su verdadera esencia, su universo, permanecen impenetrables.Es un documento especial, ya que es la primera vez que se filma una trance dance (aparte de algunos pasajes emitidos por Canal 4, como parte de un documental "The Heaven", en Octubre de 2004)
Una trance dance astrochamánica siempre es diferente y lo que se ve aquí es sólo una danza entre las miles llevadas a cabo. La trance dance Astrochamánica, es sonido, danza y movimiento, aplicación del astrochamanismo, un sistema holistico de sanación, desarrollado por Franco Santoro, encaminado a expandir la percepción humana a traves de la integración de los principios basicos del chamanismo y la astrología experiencial y el resurgir de las tradiciones mistéricas celtas y mediterráneas.
Website: www.astrochamanism.org
Antiguamente la danza fué usada como una herramienta para conseguir estados de extasis donde el danzante, deja ir la falsa percepción de ser una unidad separada descubriendo su naturaleza verdadera y rindiendose a la guia del espiritu.En astrochamanismo, a través de la danza invitamos a la energia de los signos del zodiaco a estar con nosotros y asistirnos para recuperar todas las piezas perdidas de quienes realmente somos.
El próximo taller de astroshamanic trance dance tendrá lugar en la Fundación Findhorn del 1 al 8 Agosto 2009. Para más detalles:http://www.facebook.com/editevent.php?eid=44000157077.
Todos los talleres organizados por Franco Santoro y asociados en la Fundación Finhhorn y otros lugares siempre se caracterizan por tener al menos una, y a menudo más, astroshamanic trance dance.
Para obtener una lista de los talleres ver el calendario en: http://www.astroshamanism.org/en/programs/calendar.htm
En Astrochamanismo ver: http://www.astroshamanism.org/en/programs/calendar.htm ; o: http://www.findhorn.info/workshops/resources/astroshamanism.php
Video filmado en Cluny Hill College (Fundación Findhorn), Moray,Escocia; el 6 Julio 2006 por Celia Mckenna, facilitadora chamánica y filmadora.

He asistido a través de Google a la conferencia de este maestro espiritual.
Realmente estoy sorprendido de la facilidad que tiene para hacer ver la importancia del "ahora", si le escuchas con atención probablemente encontrarás más de una clave para tu vida.
Cordiales abrazos

La Asociación Criar con el Corazón contactó conmigo hace unos meses y me ofreció colaborar en su revista online y gratuita “CRIAR“. Querían un artículo sobre la relación entre crianza y sociedad. Y este es el resultado, un texto escrito desde las entrañas y que destapa un asfixiante engranaje social que ahoga las verdaderas necesidades de los bebés humanos y sus padres, y que es imprescindible sanar si queremos un mundo mejor.
Espero que sirva para reflexionar y devolver a la crianza el valor que le corresponde: supremo.
Este es el artículo:
En un mundo como el nuestro, que desprestigia la maternidad y la crianza, parece que el cuidado de los bebés y niños es un hecho anecdótico y aislado en la historia de la persona, que no tiene influencia más allá de la infancia, y por supuesto ninguna relación con la sociedad.
Vivimos como si funcionase así porque actualmente predomina una crianza mecanizada: de biberón en vez de lactancia, de chupete en vez de consuelo, brazos o teta, de guarderías en vez de madre, de cunas alejadas de la habitación de los padres, de muñecos que imitan el latido cardiaco, de hamacas y columpios varios, de cámaras para vigilar al bebé en la distancia, de CDs de nanas o susurros, etc.
Sin embargo, la crianza sí influye en la edad adulta y por tanto en toda la vida de la persona, y sí determina el cómo es la sociedad. Y sus consecuencias son de tal envergadura y profundidad que llegan a explicar el grado de violencia que vive cada cultura.
A pesar de otro tipo de factores como genéticos, económicos, etc. la variable que mejor define el nivel de equilibrio emocional de una sociedad es el tipo de cuidado que dispensa a sus niños y a las personas de quien depende, su familia. Y nos encontramos entonces con 2 grandes grupos de modelos de crianza y de vida: violentos o pacíficos.
La diferencia entre ellos radica en el tipo de parto, la separación temprana madre-bebé, la existencia de lactancia prolongada o no, el respeto a las necesidades de los niños de día y de noche, el contacto piel con piel que se establece, el número de adultos-cuidadores por niño, la rapidez de respuesta ante el llanto,… y en definitiva, en si existe una crianza de apego o desapego.
Los pueblos poco afectivos con sus crías y con poco contacto piel con piel presenta altos niveles de violencia en la edad adulta. Sin embargo la agresividad es casi nula entre los pueblos que mantienen un contacto muy estrecho y continúo con sus hijos.
Los antropología han constatado este hecho innumerables veces, pero, por si quedaba alguna duda, la moderna psiconeuroendocrinología también lo ha confirmado y justificado: a menor contacto con un bebé, menos protegido y más temeroso se siente y más adrenalina segrega su cerebro. En cambio, a más afecto, contacto y amor, más se activan los circuitos cerebrales de la serotonina.
Teniendo en cuanta la plasticidad cerebral de los primeros años de vida, y cómo las experiencias modelan la arquitectura neuronal y la personalidad del adulto, el predominio de una u otra hormona crea individuos distintos. El contacto físico y emocional constante con la madre (la primera fuente de amor) es lo que asienta los sistemas cerebrales del placer y crea personas seguras, confiadas y amorosas. Cuando el niño no recibe el afecto que necesita se crea una cultura basada en el egocentrismo, la violencia y el autoritarismo.
Cada autor lo ha nombrado de forma diferente: desamparo aprendido, indefensión, aprendizaje de la impotencia, desesperanza, sumisión, … pero en el fondo todo es lo mismo: sufrimiento y resignación, que determinan una actitud fría hacia el mundo y hacia los demás y que sólo en determinadas circunstancias pueden ser revertidos.
Podríamos creer que todas estas teorías de las hormonas y el apego sólo funcionan con tribus remotas y no en una sociedad con mp3, cirugía estética, hipoteca y rayo láser. Pero no es así.
Esa adrenalina y agresividad nos define también a nosotros y explica el grado de devastación al que hemos sometido a la Naturaleza, el injusto orden internacional, las cifras de miseria y hambre, y la violencia entre los países y en el seno de las propias familias.
¿Cómo hemos llegado a esto? Aunque las explicaciones son múltiples, la más potente y brillante (para el sistema) ha sido perturbar la relación madre-hijo que la naturaleza ha previsto para velar por el desarrollo físico, emocional, intelectual y social de una persona.
Atacando el apego desde la raíz se consiguen ciudadanos vulnerables, siempre necesitados y anhelantes de algo más, desorientados, sumisos y dependientes de una sociedad consumista y devoradora.
Pero para lograr una ruptura tan radical se necesita un engranaje de diferentes actores que consigan cegar totalmente el juicio y el instinto de las madres. Lo consiguieron. Y estas son mis 15 acusaciones:
1. Acuso a la industria farmacéutica de haber convertido todos los procesos naturales de la mujer en enfermedades tremendamente rentables: menstruación, anticoncepción, embarazo, parto, lactancia, crianza y menopausia.
2. Acuso a la píldora anticonceptiva (y todos los productos hormonales en general en mujeres sanas) de haber alterado totalmente nuestro delicado equilibrio endocrino y de robarnos los mensajes intuitivos que llegan del inconsciente con las diferentes fases del ciclo menstrual femenino, por la relación entre ovarios, determinadas hormonas y actividades de hemisferios cerebrales. Este es uno de lo problemas de base sorprendentemente ocultado. Las mujeres no se desconectan en el parto de sí mismas por primera vez, sino que llevan años desvinculadas de la sabiduría femenina ancestral y más unidas a un laboratorio que a su propio cuerpo.
3. Acuso al negocio de la fecundación artificial de aprovecharse de las mujeres desesperadas por concebir y someterlas a dolorosos, caros y largos procesos, en vez de analizar las causas verdaderas (y subsanables) del fracaso en los embarazos, y que nos obligarían a replantearnos el ritmo y el estilo de vida que llevamos a todos los niveles.
4. Acuso a la industria de la alimentación de su macabra y eficaz estrategia para convencer a medio siglo de mujeres y conseguir que la leche de un animal (cuyo cerebro es mucho menor que el humano) tratada químicamente, suministrada en plástico, y por manos frías, muchas veces, haya suplido al calor, amor y el milagro de una teta blandita. Este triunfo económico ha significado una condena a muerte a millones de niños en países poco desarrollados, y alto riesgo de enfermedades, menos nivel cognitivo y desapego en los países ricos. Ausencia de lactancia significa ausencia de oxitocina y menos enamoramiento madre-hijo, y a partir de aquí una larga cadena de conductas artificiales.
5. Acuso al sistema obstétrico de haber convertido la normalidad del parto en patología, de haberlo medicalizado hasta el delirio de 50% de cesáreas en algunos países, de no haber respetado la extrema fragilidad del recién nacido y de haber convertido el sagrado acto del nacimiento en una mera extracción y manipulación de bebés.
6. Acuso a los pediatras de haber confundido sus creencias y prejuicios con la verdadera ciencia, de haber frustrado millones de potenciales lactancias exitosas con falsas normas, de haber convertido en enfermedad una pauta de sueño mamífera y de anteponer sus criterios a las recomendaciones de la OMS.
7. Acuso a los neurólogos y psiquiatras de sobre-diagnosticar la hiperactividad, y de drogar y anular a una generación de niños (a pesar de los constatados y denunciados efectos secundarios) con Ritaline/Rubifren: la cocaína pediátrica
8. Acuso a los psicólogos de medrar a costa de todos los errores del sistema en crianza, de no hacer honor a su nombre (psiqué=alma), de crear teorías que han justificado la continua domesticación de los niños anulando el leve instinto materno que quedaba (sobreprotección, falta de límites, permisividad por consentir demasiado, malcriar, etc.), y de haber inventado una falsa socialización temprana que no existe hasta mucho más tarde ( 6-7 años cuando queda establecida la lateralidad cerebral).
9. Acuso a los falsos gurús de crianza: Spock/Ferber/Valman/Estivill y secuaces conductistas de hacer apología de métodos de socio-tortura y vender insensibilidad, crueldad y falta de respeto hacia los niños. Si hubiese un Tribunal de la Haya Emocional, todos estos personajes habrían sido condenados por sufrimiento a la Humanidad.
10. Acuso a las feministas clásicas de haber mutilado a las mujeres humillando nuestra feminidad y maternidad, y de haber vendido a nuestros hijos por una falsa liberación que simplemente fue un cambio de lugar de opresión, y que perpetuó y potenció el sistema y los valores dominantes: masculinidad, competencia, depredación, jerarquía. Nunca hubo ninguna revolución social, sino un continuismo con otra cara. Sí es compatible el trabajo y la crianza, pero para eso hay que transformar el sistema y no abducirnos a nosotras y abandonar a las criaturas.
11. Acuso a las revistas femeninas de fomentar modelos de mujeres descerebradas, consumistas, siliconadas, hipersexuales que cuando tienen hijos se convierten en madres virtuales que atienden por control remoto a sus criaturas a golpe de Visa y continúan con su estresante vida sin inmutarse ni un tacón.
12. Acuso al sistema educativo de precocidad, de tener planes obsoletos que no responden a las verdaderas necesidades de aprendizaje a través del juego y la libertad de expresión, de fomentar la sumisión y obediencia e impedir los procesos de pensamiento independiente y creativos que permiten encontrar el propio camino en la vida .
13. Acuso a toda la sociedad de ser adultocentrista y haber excluido a los bebés y niños de la vida diaria, de infravalorar la maternidad y crianza considerándolo una pérdida del talento de la mujer pero sí valorar a ésta como productora dentro del sistema económico (ni como reproductora ni como cuidadora).
14. Acuso al estado de Bienestar de haber secuestrado la vida de los bebés encerrándolos en guarderías tempranas que se convierten así en una especie de “orfanatos de día” bien decorados, mientras obliga a sus dos padres a trabajar lejos de casa para subsistir en un modelo de vida asfixiante, de haber pasado del concepto de “se necesita una aldea para criar un niño” a la soledad y el desamparo de 8 bebés por cuidadora, de tener unas políticas de conciliación familiar-laboral miserables, de ausencia de ayudas familiares decentes, y evidentemente de haber creado una sociedad del malestar en la que según la OMS en el 2020 la depresión será la segunda enfermedad.
15. Y por supuesto, acuso a las mujeres de no escuchar su corazón ni su instinto, de haber sacrificado a sus hijos para que el sistema los devore (porque ellas ya lo estaban), de acceder a la maternidad y parto con muy poca información y por tanto con una actitud de niñas dóciles que delegan su papel en los demás, de no luchar o exiliarse de este injusto modelo económico ni siquiera dentro del hogar, sino de dirigir la rabia y frustración (consciente o no) contra sus hijos, insensibilizándose ante su llanto y llamadas nocturnas, de obsesionarse por el adiestramiento y las normas (que en el fondo les ayudan a ellas a tener una estructura y orden y a desculpabilizarse de su abandono real), y de centrar todas sus fuerzas en aspectos externos al hogar.
Estos 15 agentes han hecho que llevemos varias décadas con una crianza impregnada del espíritu light de Herodes: subestimar la importancia de satisfacer plenamente los instintos y necesidades de la infancia, y han creado una sociedad DES-MADRADA, no amorosa, no segura de sí misma, no empática con los demás, que es la causa del estado actual de la Tierra.
Afortunadamente esta situación nunca ha sido 100% generalizada y siempre ha habido pediatras, neurólogos, ginecólogos, comadronas, psicólogos, revistas, colegios y madres y padres disidentes de la crianza oficial, que han sufrido muchas burlas, incomprensiones y zancadillas sociales, pero que han mantenido la luz encendida para todos los que venían detrás con los ojos abiertos.
Ese modelo de desapego nos ha obligado a estudiar e informarnos en profundidad (a veces más que muchos profesionales), nos han obligado a citar continuamente a la OMS, a husmear en los estudios antropológicos, a entender el efecto del cortisol y la alteración de la amígdala, a comparar diferentes culturas, a conocer las ayudas de maternidad del norte de Europa, etc. Pero nos han hecho fuertes.
Y por ello, ha llegado la hora de dejar de justificar la crianza mamífera como preferencia caprichosa personal, y de trasmitir que es la única salida posible para el planeta. Y podemos gritar con orgullo que las evidencias científicas, el instinto, la historia del mundo, el corazón y la Ética están de nuestro lado.
Estamos en un NUEVO PARADIGMA que es el de la maternidad consciente, vocacional y amorosa en total consonancia con otras transformaciones sociales: alimentación más sana, respeto y preocupación por el medio ambiente, auge de las medicinas naturales y alternativas, energías verdes, nuevas formas de espiritualidad, etc.
La pregunta ahora no es qué tipo de crianza eliges, sino en qué tipo de mundo quieres vivir: en el actual de niños y padres separados, dominio de la adrenalina y la frustración, o en un mundo de oxitocina, amor, fusiones emocionales y bienestar.
La Política tendrá que hacer sus deberes y subir el PIB de ayudas a familias del 1’1% actual (en España) a más del 2% que es el nivel europeo, aumentar la baja de maternidad, fomentar la creación de espacios familiares, grupos de maternidad y ayuda mutua en el cuidado para compensar el aislamiento y soledad de tantas familias en nuestra sociedad, etc.
Pero las que verdaderamente debemos cambiar el estado de cosas y la mentalidad social somos nosotras: las propias mujeres.
La mujer que gesta y trae al mundo un hijo también gesta de alguna manera la sociedad. En su embarazo, parto, lactancia prolongada y apego con su hijo se gesta la salud física, emocional del niño, su capacidad de amar, de relacionarse con el mundo, su respeto a la vida, su alegría de vivir y su dignidad. Esto es sencillamente: PODER, y, para evitar que lo tengamos, han hecho todo lo posible por desapegarnos de nuestros hijos, ya que los humanos criados de esta manera son sabios y no comulgan con un modelo de sociedad basado en tantas mentiras e injusticias.
La lactancia es el acto más subversivo contra la sociedad actual: es gratuita, crea hijos sanos y felices, colmándoles el estomago, el corazón, los chakras y el alma. En la lactancia hay una parte que todavía no nos han explicado y es la LACTANCIA CUÁNTICA, la unión entre el bebé y el Universo a través de la madre. La lactancia es la alquimia de la vida y es la transmisora del conocimiento ancestral de millones de mujeres a través de una cadena energética de amor. Por ello, hay que defenderla, normalizarla y apoyar su uso como medida prioritaria.
Ahora parece que somos pocos, como una insignificante ola en medio del océano, pero seremos millones, y esa ola se convertirá en un tsunami que cuando llegue a la costa arrasará el Sistema. Los nuevos tiempos nos acompañan.
Otro mundo es imprescindible y está al alcance de la mano con tan sólo tres requisitos: oxitocina, apego y conciencia.
(artículo de María del Mar Jiménez Redal publicado en Blog Alternativo)
"Hoy presenciamos algo absolutamente inédito y de extrema irracionalidad: la guerra contra la Tierra. Siempre se hacían guerras entre ejércitos, pueblos y naciones. Ahora, todos unidos, hacemos la guerra contra Gaia: no dejamos un momento de agredirla y explotarla hasta derramar toda su sangre"
La búsqueda de una salida para la crisis económico-financiera mundial está rodeada de peligros. El primero es que los países ricos busquen soluciones que resuelvan sus problemas, olvidando el carácter interdependiente de todas las economías. La inclusión de los países emergentes significó poco, pues sus propuestas fueron escasamente tendidas en cuenta. Siguió prevaleciendo la lógica neoliberal, que asegura la parte leonina a los ricos.
El segundo peligro es perder de vista las demás crisis: la ecológica, la climática, la energética y la alimentaria. Concentrarse solamente en la cuestión económica sin considerar las otras es jugar con la insostenibilidad, a medio plazo. Cabe recordar lo que dice la Carta de la Tierra: «nuestros desafíos ambientales, económicos, políticos, sociales y espirituales están interligados, y juntos podemos forjar soluciones incluyentes» (Preámbulo).
El tercer peligro, más grave, consiste en mejorar sólo las reglas existentes en vez de buscar alternativas, con la ilusión de que el viejo paradigma neoliberal tenga todavía la capacidad de volver creativo el caos actual.
El problema no es la Tierra. Ella puede continuar sin nosotros, y continuará. La magna quaestio, la cuestión magna, es el ser humano, voraz e irresponsable, que ama más la muerte que la vida, más el lucro que la cooperación, más su bienestar individual que el bien general de toda la comunidad de vida. Si los responsables de las decisiones globales no consideran la inter-retro-dependencia de todas estas cuestiones y no forjan una coalición de fuerzas capaz de equilibrarlas, entonces sí estaremos literalmente perdidos.
En realidad si hubiera un mínimo de buen sentido, la solución del cataclismo económico y de los principales problemas infraestructurales de la humanidad se podría encontrar. Bastaría proceder a un desarme amplio y general ya que no existen enfrentamientos entre potencias militares. La construcción de armas, propiciada por el complejo industrial-militar, es la segunda mayor fuente de lucro del capital. El presupuesto militar mundial es del orden de un billón cien mil millones de dólares/año. Sólo en Irak se han gastado ya dos billones de dólares. Para este año, el gobierno estadounidense comprometió un gasto de armas por valor de un billón y medio de dólares.
Estudios de organismos de paz revelaron que con 24 mil millones dólares/año —apenas un 2,6% del presupuesto militar total— se podría reducir a la mitad el hambre del mundo. Con 12 mil millones —un 1,3% del referido presupuesto— se podría asegurar la salud reproductiva de todas las mujeres de la Tierra.
Con gran valentía, el actual Presidente de la Asamblea de la ONU, el padre nicaragüense Miguel d’Escoto, denunciaba en su discurso inaugural de mediados de octubre: existen aproximadamente 31.000 ojivas nucleares en depósitos, 13.000 distribuidas en varios lugares del mundo y 4.600 en estado de alerta máxima, es decir, listas para ser lanzadas en pocos minutos. La fuerza destructora de estas armas es aproximadamente de 5.000 megatones, fuerza destructiva 200.000 veces mayor que la bomba lanzada sobre Hiroshima. Sumadas a las armas químicas y biológicas, se puede destruir de 25 formas diferentes toda la especie humana. Postular el desarme no es ingenuidad, es ser racional y garantizar la vida que ama la vida y que huye de la muerte. Aquí se ama la muerte.
Sólo este hecho muestra que la humanidad esta formada en gran parte por gente irracional, violenta, obtusa, enemiga de la vida y de sí misma. La naturaleza de la guerra moderna ha cambiado sustancialmente. Antaño «moría quien iba a la guerra». Ahora no, las principales víctimas son civiles. De cada 100 muertos en guerra, 7 son soldados y 93 son civiles, 34 de los cuales niños. En la guerra de Irak han muerto ya 650.00 civiles y solamente unos 3.000 soldados aliados.
Hoy presenciamos algo absolutamente inédito y de extrema irracionalidad: la guerra contra la Tierra. Siempre se hacían guerras entre ejércitos, pueblos y naciones. Ahora, todos unidos, hacemos la guerra contra Gaia: no dejamos un momento de agredirla y explotarla hasta derramar toda su sangre. Y todavía invocamos la legitimación divina para nuestro crimen, pues cumplimos el mandato: «multiplicaos, llenad la Tierra y sometedla» (Gn 1,28).
Haciéndolo así, ¿hacia dónde vamos? No hacia el reino de la vida.
(Leonardo Boff)
Nancy Konvalinka, antropóloga de la UNED, recuerda su sorpresa cuando echó un vistazo a los datos del INE sobre la configuración de las familias en España. "En 2001, solo un 38% de los españoles vivían en una familia nuclear, porque no se considera familia nuclear una pareja sola sin hijos, dos personas mayores cuyos hijos ya se han marchado de casa... Dichos como casado casa quiere nos dicen algo sobre la idea que se tiene sobre cómo debe ser una familia, pero se debe más a un ideal que a la realidad", asegura Konvalinka. La antropóloga apunta a la influencia de sociólogos del pasado, la ficción televisiva e incluso la publicidad de los supermercados como creadores la imagen de la familia nuclear como modelo. "Sin embargo", añade Konvalinka, "también eso ha cambiado. Ahora, a veces vemos en los anuncios a una mujer con una niña china, y ni Los Serrano ni la familia de Cuéntame son familias nucleares".
Definir la familia es una tarea casi imposible, en opinión de la investigadora. "Lo único que podemos decir es que es lo que cada cultura define como familia", afirma. "Es cierto que en muchos casos, desde Occidente a grupos de cazadores-recolectores, existe una organización en torno a una familia nuclear de padres con sus hijos, pero hay más posibilidades. Se trata de que sean buenas formas de organización", concluye.
Puedes ver todo el artículo aquí.
(una información de Daniel Mediavilla en www.Publico.es)
La mañana del domingo 9/11/08 se dedicó a exponer las conclusiones de los días anteriores y propuestas para el futuro en las que destacaron:
El autoconocimiento personal como esencia básica hacia una conciencia global, hay que cambiar el mundo a través de la educación y cambiar la educación para cambiar el mundo, El compromiso es el de reconectarnos con nosotros mismos. Crear una guía de eventos ANH medio-ambientalmente sostenibles, realizar nuevos grupos de trabajos dentro de las empresas y crear redes de generadores de cambios y muchos más propósitos que se desarrollarán...
Puedes ver toda la información relativa a esta iniciativa en:
http://www.a-new-humanity.org/quienes
Escucha.
Escucha con atención.
Escucha ese sonido.
¿Qué es?
¿Una corriente de aire?
¿Unas cuerdas vocales que vibran?
¿Tus propios tímpanos?
¿Algo que fluye en tu cabeza? Es todo eso.
Ese sonido eres tú que vibras.
Ese sonido eres tú.
¿Y quién eres tú?
No me digas tu nombre, tu dirección y tu oficio.
Sabes que son sólo máscaras, disfraces, la Gran Actuación.
¿Quién la representa? ¿Tu cuerpo?
¡Vaya actuación!
¿Y quién pone el cuerpo?
Tu padre y tu madre. ¿Te pusieron ellos aquí? Vamos, no digas tonterías.
Sabes muy bien quién eres, pero no lo quieres admitir.
Ahí, profundamente, en el centro, en el centro de tu corazón lo sabes. Siempre has estado aquí y siempre lo estarás.
Y el tú en ti es el mismo que el tú en mí.
No eres un turista de visita en este mundo por un tiempo.
Perteneces aquí, como la manzana al árbol.
Y, así como la manzana es la energía del árbol,
tú... sí, tú... eres la energía del mundo.
No sabes quién eres, ¿no es así? No puedes llegar a ti mismo en realidad. Al igual que la yema de un dedo no se puede tocar a sí misma y los dientes no se pueden morder entre ellos.
Y eso se debe a que tú,
el tú profundo,
es lo que llamamos Brahman.
El Ser del universo.
El eso que no puede ser superado.
El corazón y fundamento de todo lo que sucede.
Piensas que vas a morir algún día. Sí.
Eso es porque de vez en cuando
tienes que apagarte
a fin de que sepas que estás encendido.
No puede haber arriba sin abajo,
una parte trasera sin un frente,
Un día luminoso sin una noche oscura.
Todo es una pulsación.
Así, ¿qué estás haciendo, Brahman?
Estás jugando solo a encenderte y apagarte,
Al escondite contigo mismo.
Simplemente vas por la eternidad en medio de la aventura.
Te olvidas de quién eres, en realidad.
De vez en cuando finges que no eres más que un
John Doe, o una
Mary Smith, o una mariposa, o una
oruga, o una
estrella.
Y que estás perdido en medio de un enorme Mundo Exterior
Que tú no eres.
Que no comprendes.
Que no controlas.
Por supuesto,
debe haber un Otro
para producir la sensación de que
tú eres tú.
Y para que te sientas realmente tú,
ese mundo exterior debe sentirse realmente
extraño, diferente, misterioso.
¡Viejo tramposo!
En las profundidades de tu ser
lo sabes todo y
lo que quieres es que te sorprendan.
Por eso debes dejar que las cosas se salgan de control.
Tienes que sentirte perdido y solitario
y llevas el juego hasta el fin
inventando deseos y amores
miedos y terror
ansiedades devoradoras y mil delirios.
Todo para poder imaginar que no eres tú
Sino ESO
el que lleva la batuta.
Pero nuestro secreto es...
¡Que tú eres ESO!
Tú llevas la batuta.
Al no dejar que tu mano derecha sepa lo que hace la izquierda.
Al hacer que la vida sea una brecha vertiginosa entre
lo que haces y
lo que te sucede.
Esa es la gran ilusión, la comedia.
La Gran Actuación.
Y no sólo juegas tu juego
con elementos tan simples como
Encender y Apagar,
blanco y negro,
vida y muerte.
Para que parezca todo lo real que sea posible
este mundo que tú representas debe ser
tan complicado que no lo puedas descifrar.
Así, entre
el blanco y el negro,
está toda la gama de colores.
Entre un fuerte puñetazo en la cara y
el intento de tocar el aire están todas las texturas de sentimiento
ardor
palpitación
empujones
abrazos
caricias
cosquillas
besos
roces
fricciones
y el viento leve sobre la piel.
Tu mundo es todos estos elementos.
de vida y sonido
de gusto, olfato y tacto
entretejidos en muchas dimensiones en el
fabuloso telar de tu cerebro.
Tu cerebro.
La cosa más complicada del mundo.
Que tú mismo creaste sin pensar siquiera en ello.
Siempre has sido tú.
Ya que tú, yo, el Ser
es simplemente lo que hay y
todo lo que hay.
Todos somos rayos de un centro,
tetas de una marrana, sonidos de una flauta.
Para siempre jamás.
Pero no resulta monótono ni aburrido
porque lo olvidamos constantemente.
Mantenemos encendido lo Encendido
intercalando Apagones.
¿Cómo es ESO de grande?
¿Cuánto dura un Encendido?
¿Cuánto dura un Apagón?
Digamos que el hombre y la mujer, la vida humana
es una danza que dura 4.320.000 años
(sólo para dar una idea de la enormidad)
Y desde luego
hay todo tipo de danzas al mismo tiempo
con sus propios ritmos
Danzas de estrellas.
Danzas de rocas.
Danzas de peces.
Danzas de insectos. Danzas de plantas
Y extrañas escenas animales como
danzas de cocodrilos
y de elefantes.
La danza humana dura 4.320.000 años,
un período al que llamamos kalpa.
Antes de que comience y
después que termina
siempre hay otro kalpa
o período de apagón
durante el cual el ser es simplemente el ser
y no finge ser este yo o ese tú.
A ese período de descanso le llamamos
Paz. Desapego. Bienaventuranza pura.
Cuando los 4.320.000 años de descanso llegan a su fin
la danza comienza de nuevo
aunque siempre parece igual que la primera vez.
Cada día es hoy.
Y después
a través de muchos siglos
a través de muchas pulsaciones de despertar y sueño
vida y muerte
extiendes tu mundo a través de un ciclo temporal que
varía de humor
como un arco iris, que va
del violeta al rojo, del
deleite real a la destrucción y el fuego. Ya que
así como no hay violeta sin rojo
no hay placer sin dolor.
Existen cuatro grandes divisiones del kalpa.
Se las ha comparado con las cuatro tiradas del juego hindú de dados.
Primero está la tirada perfecta de cuatro.
Después, la tirada ligeramente imperfecta de tres.
Luego, la tirada de dos, y
finalmente, la tirada peor, de uno.
Y así, el primer período dura 1.728.000 años
durante los cuales el mundo es tan perfecto como una flor fresca y tan inmaculado como la piel de una joven hermosa.
El segundo período es un poco más corto.
Dura 1.296.000 años
durante los cuales entra en la vida un pequeño elemento de mal y decadencia
Y se marchitan ligeramente las puntas de los pétalos.
El tercer período dura 864.000 años.
Durante esta era los poderes del bien y del mal se hallan equilibrados.
El cuarto período dura solamente 432.000 años
y en él los poderes del mal y la destrucción lo dominan todo.
Al final
tu Ser eterno
toma la forma de Shiva, el señor de la renovación mediante la muerte.
Tiene el cuerpo azul, diez brazos y lleva un collar de calaveras.
Pero una de sus manos, con su gesto, nos recuerda que todo eso
no es más que ilusión y juego.
El Shiva baila la danza del fuego
en la que se destruye el mundo material.
Y el Ser regresa al estado de
Paz
desapego y
bienaventuranza pura.
Todo esto sucede eternamente
kalpa tras kalpa tras kalpa
y no solamente en este mundo visible
que llamamos universo.
Ya que este universo que conocemos
tan sólo es un grano de polvo en otro universo.
Y todos los granos de polvo de este universo que conocemos contienen diminutos universos sin medida.
Sin fronteras dentro del átomo.
Sin fronteras en la inmensidad.
Por enorme
por incomprensible
por aterrorizante que nos pueda parecer toda esta demostración todo eso es básicamente
tu propio ser interior.
Ese Ser que no puedes tocar
ni ver
ni clavar con una aguja
ni controlar
Porque está demasiado próximo
demasiado cerca
justo en el centro de todo.
Porque eres tú.
(del libro de Alan Watts, OM, la sílaba sagrada)
Aristóteles (siglo IV a.C.): "debemos considerar la condición femenina como si fuera una deformidad, si bien se trata de una deformidad natural".
San Agustín (siglo V): "considerada aisladamente [la mujer] no es imagen de Dios. Sin embargo, el varón es por sí solo imagen plena y perfecta de Dios".
Tomás de Aquino (siglo XIII): "el hombre es el principio y el fin de la mujer, así como Dios es el principio y el fin de toda criatura".
Erasmo de Rotterdam (siglos XV-XVI): "una mujer es siempre mujer, es decir, loca, por muchos esfuerzos que realice para ocultarlo".
Fray Luis de León (siglo XVI): "la mujer es flaca y deleznable más que ningún otro animal".
Lutero (siglo XVI): "aunque [las mujeres] se agoten y se mueran de tanto parir, no importa, que se mueran de parir, para eso existen".
Rousseau (siglo XVIII): "no pudiendo ser jueces por sí mismas, [las mujeres] deben admitir la decisión de sus padres y esposos, igual que la de la Iglesia (...) La educación de las mujeres debe estar en relación con la de los hombres: agradarles, serles útiles, hacerse amar y honrar de ellos".
Kant (siglo XVIII): "a una mujer con la cabeza llena de griego o que sostiene discusiones sobre mecánica, parece que no le hace falta más que una buena barba".
Lord Byron (siglo XIX): "las mujeres deberían ocuparse en los quehaceres de su casa; se las debería alimentar y vestir bien, pero no mezclarlas en sociedad. También deberían estar instruidas en la religión, pero ignorarlo todo de la poesía y la política; no leer más que libros devotos y de cocina. Música, baile, dibujo, y también un poco de jardineo y algunas faenas del campo de vez en cuando".
Schopenhauer (siglo XIX): "lo que hace a las mujeres especialmente aptas para cuidarnos y educarnos en la primera infancia es que ellas siguen siendo por siempre pueriles, fútiles y limitadas de inteligencia. Durante toda su vida son como niños grandes, una especie de intermedio entre el niño y el hombre (...). Pero ¿qué puede esperarse de las mujeres si se reflexiona que en el mundo entero no ha podido producir este sexo un solo genio verdaderamente grande, ni una obra compleja y original en las bellas artes, ni un solo trabajo de valor duradero, sea en lo que fuere?".
Nietzsche (siglo XIX): «superficie es el ánima de la mujer, una móvil piel tempestuosa sobre aguas no profundas".
Freud (siglos XIX-XX): "la idea de arrojar a la mujer a la lucha por la existencia tal como la afronta el hombre es realmente una idea que nació muerta. Creo que toda acción reformadora tanto en el terreno de la ley como en el de la educación fracasará ante el hecho de que, mucho antes de la edad en que un hombre está en condiciones de labrarse una posición en la sociedad, la naturaleza ha cifrado el destino de la mujer en la belleza. el encanto y la dulzura".
El futuro del mundo nos pertenece. Es tiempo de saber que futuro queremos para nuestro planeta, diciendo por nosotros-mismos y por las generaciones futuras. Es tiempo que los ciudadanos dejen de confiar ciegamente en la gestión del mundo por parte de nuestros políticos al servicio de intereses particulares.
Para volver a dar un sentido a la democracia, los ciudadanos deben (debemos) dejar de ser pasivos y espectadores, como rebaño dócil como se quiere que sean. Deben los ciudadanos reflexionar sobre lo realmente quieren y actuar de forma coherente en tanto que consumidores, asalariados, contribuyentes y electores.
Las orientaciones tomadas por la economía, la sociedad, la tecnología, y el medioambiente no son una fatalidad. Sin saberlo, los ciudadanos disponemos de poderosos medios de acción. El sistema de control de los Amos del Mundo es terriblemente eficaz, pero tiene también puntos débiles.
(fuente: estrategias planetarias y amos del mundo)
Hace algo más de veinte años, Joe Dispenza fue arrollado por un todo terreno cuando participaba en un triatlón. El diagnóstico de los cuatro cirujanos que consultó coincidía, tenía que operarse inmediatamente, debían implantarle barras de Harrington (de 20 a 30 centímetros desde la base del cuello hasta la base de la columna), ya que la tomografía demostraba que la médula estaba lesionada y que podría quedarse paralizado en Cualquier momento. Dispenza, que era quiroprá
ctico, sabía muy bien lo que eso significaba: una discapacidad permanente y, muy probablemente, con un dolor constante. Su decisión fue arriesgada: intentaría ayudar a su cuerpo a que se recuperara de Manera natural, conocía bien todo lo concerniente a huesos y músculos e ideó un plan de acción que incluía autohipnosis, meditación, una dieta que ayudara a sus huesos a regenerarse y ciertos ejercicios en el agua. Se recuperó totalmente en un tiempo record y decidió ahondar en el tema. Durante ocho años, estudió las remisiones espontáneas de enfermedades y le sorprendieron tanto los resultados que decidió volver a la universidad para intentar explicar que había descubierto: el poder de nuestro cerebro como director ejecutivo del cuerpo. Joe Dispenza estudió Bioquímica en la Universidad Rutgers de New Brunswickle, en Nueva Jersey; obtuvo el doctorado en Quiropráctica en la Life University de Atlanta, donde se licenció magna cum laude y recibió el premio Clinical Proficiency Citation por la extraordinaria calidad de su relación con los pacientes. Miembro de la International Chiropractic Honor Society, ha cursado estudios de posgrado en neurología, neurofisiología, función cerebral, biología celular, genética, memorización, química cerebral, espontánea entendieron que había un envejecimiento y longevidad. Desde 1997 ha dado conferencias ante más de de diez mil personas en 17 países de los cinco continentes. A finales de mayo hablará en Madrid y Barcelona coincidiendo con la edición española de su libro desarrolla tu cerebro.
P ¿Cómo empezó a interesarse por el cerebro?
R. He entrevistado a cientos de personas que han sido diagnosticadas con enfermedades –tumores malignos y benignos, enfermedades cardiacos, diabetes, alteraciones respiratorias, hipertensión arterial, colesterol alto, dolores musculoesqueléticos, raras alteraciones genéticas para las que la ciencia médica no tiene solución...-, pero cuyo cuerpo se ha regenerado por sí solo sin la ayuda de una intervención médica convencional, como la cirugía o los fármacos.
P. ¿Milagro?
R. Observé que una de las causas principales de esas remisiones espontáneas era que habían cambiado su forma de pensar, así que volví a la universidad e hice la carrera de neurociencias para poder explicar qué ello que ocurría. Cuando afirmo que nuestros pensamientos se convierten literalmente en materia, rebaso en la más pura vanguardia científica. Básicamente, esos individuos cambiaron la arquitectura neurológica de su cerebro.
P. Estimulante curiosidad la suya.
R. Todas esas personas que tenían una remisión espontánea compartían cuatro cualidades específicas. Lo primero es que todas aceptaron, creyeron y entendieron que había una inteligencia superior dentro de ellos, da igual si la calificaban de divina, espiritual o subconsciente. Lo segundo es que todas aceptaron que fueron sus propios pensamientos y sus propias reacciones las que crearon su enfermedad, y puedo hablar y citar estudios sobre cualquiera de estos temas durante media hora. Hay un floreciente campo científico llamado psiconeuroinmunología que demuestra la conexión existente entre la mente y el cuerpo.Le creo, pero avancemos en sus conclusiones.La tercera característica común es que cada persona decidió reinventarse a sí misma para llegar a ser otro, y los estudios actuales en neurociencias muestran que esto es totalmente posible. Por último, tenían en común que durante el periodo en que intentaban meditar o imaginar en qué querían convertirse, hubo tiempos largos en que perdieron la noción del tiempo y el espacio.
P. ¿Y eso qué significa?
R. El lóbulo frontal representa un 40% ciento de la totalidad del cerebro, y cuando estamos de verdad concentrados o focalizados, el lóbulo frontal actúa como un control de volumen. Como tiene conexiones con todas las demás partes del cerebro, puedo rebajar el volumen del tiempo y del espacio. En otras palabras, los circuitos que tienen que ver con mover tu cuerpo, sentirlo, percibir lo que hay fuera y percibir el tiempo pasan a un segundo plano, y el pensamiento se convierte en la experiencia en sí, es más real que cualquier otra cosa. De este modo el lóbulo frontal elimina todo lo que no es prioritario para focalizarse en un único pensamiento, y es en ese momento en que el cerebro rehace su cableado.
P. ¿En qué se traduce?
R. Aquello en lo que pensamos y en lo que concentramos nuestra atención con más frecuencia es lo que nos define a escala neurológica.
P. Un reciente estudio demuestra que las grandes ideas surgen cuando uno está relajado, pensando en otras cosas.
R. Entre la intención y el rendirse. Antes se creía que la parte derecha del cerebro es la parte emocional o sentimental, el lado creativo, y la izquierda, la racional o lógica. Pero de hecho, el lado derecho del cerebro es el responsable de procesar la novedad cognitiva, las nuevas ideas que, cuando ya están memorizadas, cuando se convierten en familiares, pasan al lado izquierdo del cerebro. Es lo que conocemos como rutina cognitiva.
P. ¿Cambiar las marchas del coche?
R. Todas esas cosas que hacemos sin pensar, sí. Esa es la razón de que cuando un neófito escucha música la oiga con el lado derecho del cerebro, pero un músico profesional lo haga con el izquierdo. Esto significa que tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas y recordarlas, es la manera que tiene la evolución de hacer conocido lo desconocido. Podemos cambiar nuestra mentalidad. Al crear nuevos cableados y fortalecerlos con nuestro pensamiento, dándoles prioridad, los que no utilizamos tienden a desaparecer.
P. Usted habla de inteligencia espiritual, ¿qué es eso, cómo lo explica desde un punto de vista científico?
R. No hay nada místico en ello. Se trata de la misma inteligencia que organiza y regula todas las funciones corporales. Esta fuerza hace que nuestro corazón lata ininterrumpidamente unas cien mil veces cada día sin que nosotros pensemos siquiera en ello, y se encarga de las sesenta y siete funciones del hígado, aunque la mayoría de la gente ni siquiera sabe que ese órgano realiza tantas tareas. Esta inteligencia sabe cómo mantener el orden entre las células, los tejidos, los órganos y los sistemas corporales, porque ha sido ella quien ha creado el cuerpo a partir de dos células individuales.
P. ¿El poder que da origen al cuerpo es el poder que lo mantiene y lo sana?
R. El cerebro no puede cambiar el cerebro porque es sólo un órgano, y la mente no puede cambiar el cerebro porque es un producto del cerebro. Así que tiene que existir algo que está operando en el cerebro para que cambie la mentalidad.¿Cómo define ese algo?Ja, ja, ja, esa es una pregunta muy filosófica, dos botellas de vino y quizá cuatro horas, porque se trata de la búsqueda del ser. Pero por el momento es curiosamente la ciencia la que nos permite explicar que efectivamente tenemos control sobre nuestra mente y nuestro cerebro, es decir, que no somos un efecto de nuestros procesos biológicos sino una causa. Básicamente, más allá de mis estudios sobre las remisiones espontáneas de enfermedades, lo que intento transmitirle es que nuestros pensamientos provocan reacciones químicas que nos llevan a la adicción de comportamientos y sensaciones y que cuando aprendemos cómo se crean esos malos hábitos, no sólo podemos romperlos, sino también reprogramar y desarrollar nuestro cerebro para que aparezcan en nuestra vida comportamientos nuevos.
P. ¿Y la predestinación genética?
R. La investigación científica de vanguardia está mostrando que la genética tiene la misma plasticidad que el cerebro. Los genes son como interruptores, y es el estado químico en que vivimos el que hace que algunos estén encendidos y otros apagados. Se ha realizado un estudio muy interesante en Japón con enfermos dependientes de la insulina tipo dos que mostraba cómo los enfermos sometidos a programas de comedia normalizaban su nivel de azúcar en sangre sin necesidad de insulina. Veinticuatro genes activados sólo por el hecho de reírse. Los genes son igual de plásticos que nuestro tejido neuronal.
P. ¿Cada vez que pensamos fabricamos sustancias químicas?
R. Así es, y estas sustancias a su vez son señales que nos permiten sentir exactamente cómo estábamos pensando. Así que si tienes un pensamiento de infelicidad, al cabo de unos segundos te sientes infeliz. El problema es que en el momento en que empezamos a sentir de la manera en que pensamos, empezamos a pensar de la manera en que nos sentimos, y eso produce aún más química.
P. Un círculo vicioso.
R. Sí, y así se crea lo que llamamos el estado de ser. La repetición de estas señales hace que algunos genes estén activados y otros apagados. Memorizamos este estado como nuestra personalidad, así que la persona dice: "soy una persona infeliz, negativa, o llena de culpa", pero en realidad lo único que ha hecho es memorizar su continuidad química y definirse como tal. Nuestro organismo se acostumbra al nivel de sustancias químicas que circulan por nuestro torrente sanguíneo, rodean nuestras células o inundan nuestro cerebro. Cualquier perturbación en la composición química constante, regular y confortable de nuestro cuerpo dará como resultado un malestar.
P. Estamos enganchados a nuestra química interna.
R. Sí, haremos prácticamente todo lo que esté en nuestra mano, tanto consciente como inconscientemente y a partir de lo que sentimos, para restaurar nuestro equilibrio químico acostumbrado. Es cuando el cuerpo va manda sobre la mente.
P. ¿Propone cambiar la química cerebral con nuestro pensamiento?
R. Es una parte de mi trabajo, no se trata sólo de cambiar la química cerebral, también los circuitos cerebrales, el cableado. Si podemos forzar al cerebro a pensar con otros patrones o secuencias, estamos creando una nueva mente. El principio de la neurociencia es que si las células neuronales se activan conjuntamente, se entrelazan creando una conexión más permanente. Una persona ante una situación, por nueva que sea, recurre a esa conexión, es decir, repite el mismo pensamiento una y otra vez y da las mismas respuestas, su cerebro no cambia, vive con la misma mente cada día.
P. ¿Cómo interrumpir el ciclo?
R. A través del proceso de conocimiento y de la experiencia podemos cambiar el cerebro. Es buena idea examinar constantemente qué podemos cambiar dentro de nosotros. Si cada mañana nos planteáramos cuál es la mejor idea que podemos tener de nosotros mismos, tendríamos otro tipo de mundo.
P. ¿Qué preguntas debemos hacernos para sentir de otra manera?
R. La mayoría de las personas cree que las emociones son reales. Las emociones y los sentimientos son el producto final, el resultado de nuestras experiencias. Si no hay experiencias nuevas o vividas de otra manera, vivimos siempre en la actualización de sentimientos pasados. Se trata del mismo proceso químico vez tras vez. Una pregunta que ayudaría a cambiarnos es: ¿qué sentimiento tengo cada día que me sirve de excusa para no cambiar? Si las personas empiezan a decirse: yo puedo eliminar la culpa, la vergüenza, las sensaciones de no merecer, de no valer...; si podemos eliminar esos estados emocionales destructivos, empezamos a liberarnos, porque son estos estados emocionales los que nos impulsan a comportarnos como animales con grandes almacenes de recuerdos. ¿Cuál es el mayor ideal de mí mismo? ¿Qué puedo cambiar de mí mismo para ser mejor persona? ¿A quién en la historia admiro y qué quiero emular?
P. Pero saber quién quieres ser no es suficiente para cambiar tu cableado.
R. No. El conocimiento es lo que precede a la experiencia. Aprender una información es personalizarla y aplicarla. Debemos modificar nuestro comportamiento para poder tener una nueva experiencia que a su vez crea nuevas emociones. El conocimiento es para la mente; la experiencia, para el cuerpo. Tenemos que enseñar al cuerpo lo que la mente ha entendido intelectualmente. Si seguimos repitiendo esa experiencia, se archiva en un sistema nuevo en el cerebro, y eso permite pasar del pensar al hacer, al ser.
P. El siguiente paso es cambiar hábitos de comportamiento, tiene que haber acción.
R. El hábito más grande que tenemos que romper es el de ser nosotros mismos, porque la neurociencia y la psicología dicen que la personalidad ya está formada antes de los 35 años, eso significa que tenemos los circuitos hechos para poder enfrentarnos a cualquier situación y; por lo tanto vamos a pensar, a sentir y actuar de la misma manera el resto de nuestros días. Pero los últimos estudios muestran que es posible cambiar la personalidad en todas las etapas de la vida, para eso hay que convertir el hábito inconsciente en algo consciente, llegar a tener conciencia de esos pensamientos y sentimientos inconscientes.
P. ¿Eso son 20 años de psicoanálisis?
R. Aunque llegues a entender intelectualmente que tu padre era muy dominante, eso no cambia tu condición. El primer paso siempre es aprender. Mientras vamos aprendiendo nueva información y empezamos a pensarla, la contrastamos con nuestras creencias y la analizamos, estamos cambiando nuestro cableado, construyendo una nueva mente. Una vez esa nueva mente está establecida, tenemos que empezar a pensar cómo mostrarla, y ahí entra el cuerpo. Cualquier proceso de cambio requiere el desaprender y el reaprender.
(Fuente: Ima Sanchís, revista Magazine 20.04.2008)
La primerísima lección que, según han decidido los estudiosos confucionistas desde la dinastía Sung, deben aprender los niños en la escuela, contiene este pasaje:
El pueblo antiguo que deseaba tener una clara armonía moral en el mundo, ordenaba primero su vida nacional;
los que deseaban ordenar su vida nacional regulaban primero su vida familiar;
los que deseaban regular su vida familiar cultivaban primero sus vidas personales;
los que deseaban cultivar sus vidas personales enderezaban primero sus corazones;
quienes deseaban enderezar sus corazones hacían primero sinceras sus voluntades;
los que deseaban hacer sinceras sus voluntades llegaban primero a la comprensión;
la comprensión proviene de la exploración del conocimiento de la cosas.
Cuando se gana el conocimiento de las cosas se logra la comprensión;
cuando se gana la comprensión la voluntad es sincera;
cuando la voluntad es sincera el corazón se endereza;
cuando el corazón se endereza, se cultiva la vida personal;
cuando la vida personal se cultiva, se regula la vida familiar;
cuando se regula la vida familiar, la vida nacional es ordenada,
y cuando la vida nacional es ordenada, el mundo está en paz.
Desde el Emperador al hombre común, el cultivo de la vida personal es el cimiento para todo. Es imposible que cuando los cimientos no están en orden se halle en orden la superestructura. Jamás ha habido un árbol de tronco delgado cuyas ramas superiores sean pesadas y fuertes. Hay una causa y una secuencia de las cosas, y un comienzo y un fin de los asuntos humanos. Conocer el orden de precedencia es tener el comienzo de la sabiduría.
(Autor: Lin Yutang de su libro "la importancia de vivir", cap. IV-VI, la doctrina del individuo)
Los estereotipos perduran, pero muchos varones lideran en silencio la lucha contra su propio lastre. Ellos también quieren la igualdad.
Los estereotipos machistas perduran en España, pero numerosos hombres están ahora luchando contra un modelo que también supone un lastre para ellos. La revolución por la igualdad de la mujer ha cambiado la realidad social a su alrededor, pero no la ideológica, o no del todo. Muchos luchan por ser hombres, no machos.
"Ha s
ido varón. Viene con un pan debajo del brazo". Así se recibía a los niños antiguamente. Ellos traerían el bienestar a la familia, porque para ellos serían el trabajo y el salario, la responsabilidad y el éxito. Eran privilegios y así se han conservado. La sociedad entera se encargaba de que no se defraudaran esas expectativas.
Ha pasado el tiempo y se ha avanzado en igualdad entre hombres y mujeres, pero un sencillo ejercicio entre adolescentes revela que todavía hoy perduran estereotipos de género que se perpetúan generación a generación, colándose sutilmente desde que se agita el sonajero.
Pero los especialistas hablan también de avances hacia la igualdad por parte de los hombres. La cuestión es: el estereotipo del macho, tal cual se entendía, ¿está en declive? Algunos de los expertos opinan que sí. Que muchos ya están hartos del papel que les ha tocado jugar por nacer varones y otros salen de ese traje cuando ven que a las mujeres cada vez les gusta menos. Pero también saben que hay mucho por hacer, desde que nacen hasta la adolescencia, porque los roles, tanto masculinos como femeninos, se adquieren muy pronto, dicen.
"Ya antes de nacer, el comportamiento de los que esperan al bebé es diferente, por mentira que parezca", dice el sociólogo, experto en sexología y en estudios de género y masculinidades, Erick Pescador. Y revela algo asombroso: "llevo algunos años participando en clases de preparación al parto con madres y padres y, cuando lo que viene es un niño, las madres se dan golpecitos suaves en la tripa; sin embargo; si es una niña, se hacen caricias circulares", dice.
Cuando ya estén jugando en el parque, al niño que.se cae le levantarán corriendo y le darán un par de palmaditas: "¡Hale, campeón, que no ha sido nada!". La niña recibirá, sin embargo, consuelos más melosos.
En algunos institutos ya se imparten talleres de igualdad entre los adolescentes. Se trata, también, de prevenir la violencia de género, que puede desencadenarse desde la más temprana juventud.
"Si a los estudiantes se les pregunta cómo se ven de mayores, los chicos se dibujan siempre como jefes, con un gran sueldazo, y ellas, sin embargo, se imaginan muy por debajo de lo que indican sus perfiles", cuenta Erick Pescador, casi una década dedicado a impartir programas de igualdad en las escuelas. Pero, a pesar de que una sociedad patriarcal y muchas veces machista se ha encargado de que los varones ocupen los puestos que soñaban, la realidad a veces es terca y cambiante, y algunos tienen ahora que conformarse con que no acabaron los estudios con tanto éxito como su compañera y no pueden ver su Mercedes aparcado en la puerta. "Eso les genera frustración, una sensación a la que no estaban acostumbrados y que, en ocasiones, puede degenerar en violencia", explica Pescador. Por la consulta de este sociólogo especializado en sexología pasan algunos varones que se quejan de depresión. "¿Quién gana más, usted o su mujer?", les pregunta. Y podría adivinar la respuesta casi siempre.
Y a algunos ya les ahoga el traje de superhéroe que les calzaron por nacer varones. Son los que están alzando su voz contra la violencia machista, los que no quieren que el silencio les haga cómplices de los apuñalamientos, ni siquiera de las muchas situaciones de desigualdad que se dan en casa y en el trabajo. "Algunos hemos percibido que en nuestro triunfo de siglos está nuestra pérdida. Hemos ascendido en el trabajo, pero nos perdemos la crianza de los hijos, por ejemplo. Alguno me decía que ganaba mucho dinero, pero apenas se enteró de que su padre se iba día a día hasta que murió".
Ritxar Bacete pone estos pequeños ejemplos que saca de su contacto con los grupos de hombres con los que trabaja la igualdad en talleres por varios pueblos de Álava. Son adultos que están aprendiendo a soltar el lastre impuesto.
"Las mujeres han andado ya ese camino. Ellas han ido conquistando derechos que se les negaban, aunque todavía estén pagando muy caro algunas de esas conquistas; para ellos es lo contrario, su camino no es obtener, sino más bien renunciar a algunas de esas imposiciones de género" que ya les reciben cuando nacen, dice Bacete.
"Los chicos no lloran, tienen que pelear", decía la canción de Miguel Bosé. ¿Qué tienen que hacer? ¿Cuál es el modelo? Cuando se trata de adolescentes, la mirada de los maestros percibe con claridad que ellos están perdidos. Rechazan el modelo de sus padres, que ya no se ajusta con los mensajes igualitarios que han aprendido, pero no saben qué referente seguir.
Los hombres saben desde hace tiempo que pueden y deben llorar. La frase encierra la esencia del cambio. "Una masculinidad libre tiene que ver con la democracia, con la libertad individual, con sentirse seguros sin tener que interpretar el papel de hombre exitoso e infalible; está relacionada con un hombre que se acerca a los afectos y a los cuidados. Pero ese camino a la igualdad quedó pendiente al final del franquismo, cuando se luchaba por la solidaridad", sigue Bacete.
Erick P
escador concluye esta última parte de nuestra historia: "En los años ochenta, el movimiento feminista y de igualdad fue más fuerte, a la generación que crecía entonces le quedó el discurso, pero los cambios dejan de producirse cuando se piensa que se han alcanzado". Eso, según Pescador, es lo que ha sucedido. Las primeras frases que oye cuando inicia sus talleres de igualdad son: "otra vez con ese tema. Pero ¿qué quieren las mujeres? Y, desgraciadamente, vuelven a ver el feminismo como lo opuesto al machismo". Pescador pronuncia entonces en una sola frase la primera gran lección: "el feminismo es la lucha por la igualdad".
Uno de sus talleres se convierte en un pequeño teatro en el que se abre el telón y aparece un marido colérico que llega a casa después de que su jefe le haya despedido. Cuando se sienta a la mesa, hace saltar los platos de un puñetazo: "¡Esta sopa está fría!". Y la aparta de un manotazo.
Ahí se para la escena. "¿Dónde hay que cortar esta violencia? ¿En qué momento se debe frenar? ¿Qué se puede hacer?", pregunta a sus alumnos.
—Poner la sopa caliente —dice uno de ellos.
—Pues que tire la sopa pero pida perdón —se le ocurre a otro.
—Que no le despidan —suelta un tercero.
“No, no y no", les responde Pescador. "Los problemas del trabajo hay que dejarlos detrás de la puerta, porque nadie en casa tiene la culpa", les explica.
Pescador cree que el feminismo entre los más jóvenes, por un lado, "está en retroceso", pero cree, por otro, que hoy se parte con la ventaja de que tienen aprendido el discurso, aunque todavía no asumido. También es optimista Ritxar Bacete, del grupo de Hombres por la Igualdad de Álava. "Aunque en ellos sigue vigente el modelo madelman, también son chicos que en casa ya ven a padres jóvenes que les han cuidado de pequeños, no creo que estemos peor".
Efectivamente, han aprendido a llorar, pero ¿han dejado de pelear? La violencia persiste en las parejas, y no sólo la que sale en la televisión cuando hay que enterrar a alguna mujer. La hay, por así decirlo, de baja intensidad, con la que se convive a diario, año tras año. Nace y se va desarrollando entre estereotipos tempranos que marcan líneas rígidas y erróneas para definir al varón y a la mujer.
Cariño, ¿dónde has escondido mis zapatillas? Si me quisieras, no saldrías tanto, cariño. "A los hombres nos enseñan de pequeños a usar la violencia y el amor de forma conjunta", explica Pescador. "Nos enseñan a querer poniendo cuidado en que los afectos no nos hagan parecer un maricón", añade.
La homofobia, el miedo a lo que hasta ahora ha tenido difícil encaje social, late en la educación que reciben los críos, y eso desprovee sus gestos de la amabilidad y el cariño supuesta-mente femeninos. "Los niños, desde pequeños, nos pegamos, pero de buen rollo; los puñetazos leves son a veces el saludo entre dos colegas. Un día reproché a un chaval en el instituto que iba dando empujoncitos e incordiando a una chica. Le pregunté por qué lo hacía y me dijo: “es que me gusta, profe".
A la larga, en según qué condiciones y qué personas, eso puede traducirse en la violencia de baja intensidad, querer pero sin parecer afeminado: cariño y palo, palo y cariño. También empieza en la más tierna infancia, porque, aunque no se enseñe formalmente, los niños lo aprenden imitando los roles de su madre y su padre, viendo la televisión, observando la sociedad. Todo va calando como una lluvia fina.
Y no hay que olvidar que los cuentos y los cómics perpetúan el modelo de hombre libre con el horizonte despejado, mientras que cuando la protagonista es femenina, el final siempre es casada con el príncipe azul y pensando en criar niños. "Sólo hay que ver la viñeta final de Lucky Luke o el de la Bella Durmiente", dice Pescador.
A juicio de este sociólogo, los cambios operados en igualdad han ido a remolque de las demandas de las mujeres, ellos se adaptaban a lo que ellas iban reclamando. Pero cree que el cambio total no parte sólo de la demanda. "Hay que incorporarlo, hacerles sentir la injusticia mediante un procedimiento empático, que se pongan en el papel del otro".
Para empezar, en el papel higiénico, valga el ejemplo. No basta con reponer el rollo que se ha acabado cuando alguien lo ordena, hay que pensar que se ha acabado y ponerlo. Es lo que los expertos llaman la tercera jornada. "La mujer tiene una jornada en la casa, otra en el trabajo fuera y la tercera es la ocupación mental: saber si hay que ir al médico, qué hay que comprar en el supermercado, hablar con el colegio. Hay padres que llevan a sus hijos al médico y, cuando les preguntan qué le pasa al crío, dicen que no lo saben", explica Pescador.
A pesar de todo, Hilario Sáez, que pertenece a uno de estos grupos de hombres por la igualdad en Sevilla, es optimista. Cree que "hay que desarrollar la mirada para ver que hay cosas que están cambiando para bien. Desde luego, el macho a la antigua ha desaparecido, ya no encuentra a nadie, o a muy pocos, presumiendo de ser machista. Quizá no han entendido todavía el discurso de la discriminación positiva hacia la mujer, pero tampoco se atreven ya a hacer el chistecito. Lo que sí están los hombres es desorientados: dicen que no son feministas, pero a veces ejercen como tal. Eso indica que hay más cambio social que ideológico. Los asesinatos de mujeres han abierto mucho los ojos", dice. Pero hace falta, añade, generar un "discurso sólido". "La red feminista está ahogada, no tiene dinero. La educación afectivo-sexual en los colegios vivió tiempos mejores. A ver ahora con Educación para la Ciudadanía".
La necesidad de igualdad encuentra en estos grupos de hombres, aún dispersos y escasos, la refutación de que este asunto es una cuestión de justicia social que no debe sostenerse sólo con las demandas femeninas.
Ellos han aprendido que sin igualdad pierden todos. "Las mujeres mueren, ésa es la cara más amarga; pero los hombres deben preguntarse también cuánto están perdiendo con sus supuestos triunfos, cuánto está afectando el modelo de masculinidad tradicional a la falta de bienestar, a la calidad de vida", dice Ritxar Bacete.
"Hay violencia de género y violencia y género, porque los hombres también desarrollan violencia contra sí mismos".
Antes, la gente moría más joven; ahora, la esperanza de vida es mayor, pero lo que se mantiene inmutable es que las mujeres - son más longevas. ¿Por qué? Algunos demógrafos lo tienen claro. Ellos se tratan peor: más muertos por accidentes de tráfico, más muertos por drogadicción, por problemas cardiovasculares a causa del estrés laboral. Y para qué hablar de las guerras, de los homicidios, de las peleas... Las cárceles están llenas de hombres. ¿De dónde sale toda esa imprudencia, esa temeridad? ¿Por qué presumen ante la novia de velocidad al volante, de aguante con el alcohol? Ritxar Bacete contesta: "Los roles de género están siendo también fatales para los hombres. El debate del siglo XXI debe cambiar el foco".
Mi papá me mima
Manda la ley que se combata la violencia de género desde la educación, que se enseñe a los niños en la igualdad. Y algunos han puesto manos a la obra. El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera (
Cádiz) auspicia un ambicioso proyecto educativo para trabajar en escuelas e institutos desde donde se educa en la nueva masculinidad. Los talleres, para diferentes edades, transmiten la necesidad de expresar los sentimientos, de pedir ayuda cuando algo va mal, sentimientos, inquietudes, sueños, dudas. "Los chicos no suelen pedir ayuda, actúan más bien como llaneros solitarios", dice Daniel Leal, coordinador del Programa de Hombres bajo la Concejalía de Igualdad, que dirige Margarita Ledo.
Allí, los más pequeños juegan a superhéroes, pero con estos nombres: supercariñosoman, supersensibleman. Resuelven sus problemas con cariño, con poderes de hombre sensible. Y dibujan al padre haciendo tareas domésticas. Escriben: mi papá me mima, mi papá me cuida.
Los juegos aumentan su complejidad cuando los chicos son más mayores. Se les leen sentencias y ellos tienen que posicionarse. "Un hombre es más atractivo si es fuerte y peleón". Las chicas salieron corriendo hacia el no y los chicos corrieron hacia el sí. En estos talleres todavía se oyen cosas como esta: "Yo no soy machista, pero mi novia no va de excursión si no tiene mi permiso", dice Leal.
"Son programas para varones sensibles y machistas recuperables".
También Erick Pescador imparte talleres en los institutos (ahora en Valencia). Le pregunta a sus alumnos si amar es entregarse por completo al otro, darlo todo por el otro: ellas contestan que sí. Y ellos dicen: "hombre, profe, todo, todo...".
Quizá por eso el taller para las alumnas en Jerez se llama No seáis tan buenas.
(autora: Carmen Morán)
... estoy en contra de que la salud sea un negocio,
lo digo así de claro.
Si entra una empresa privada es porque espera tener un beneficio, que es su legítimo objetivo;
lo que yo deseo es que si hay un beneficio no se quede en la empresa privada,
sino que se quede en el sistema público, de todos los ciudadanos.
(fuente: entrevista a Bernat Soria LNE 11.12.07)
Tal vez hayas oído que la fiesta de los toros es un arte, pero no lo es....
es una ciencia...la ciencia de la tortura.
Nada en la fiesta brava es genuino, sólo el dolor.
que el animal sufra quebraduras múltiples de costillas o destripamientos.
Las banderillas aseguran que la hemorragia siga, intentan colocarlas justo en el mismo sitio ya dañado con los ganchos de metal. El gancho se mueve dentro de la herida con cada movimiento del toro y con el roce de la muleta, el peso de las banderillas tiene precisamente esa función. Algunas tienen un arpón de 8 cm, y se les llama "de castigo", se las clavan cuando ha logrado evadir la lanza del picador. Las banderillas
do con una espada de 80 cms de longitud, que puede destrozarle el hígado, los pulmones, la pleura, etc., según el lugar por donde penetre en el cuerpo del animal de hecho, cuando destroza la gran arteria, el toro agoniza con enormes vómitos de sangre.Hay quien cree que el resurgimiento de la fiesta de Halloween en muchas ciudades de España es un nuevo mimetismo festivo importado de Estados Unidos debido al imperio televisivo, pero realme
nte la historia no es así. En realidad, lo cierto es que se trata del retorno a Europa de las milenarias tradiciones que los irlandeses llevaron al Nuevo Mundo con sus ancestrales raíces célticas. Desde el establecimiento del calendario gregoriano en el siglo XVI –noventa años después del llamado Descubrimiento de América por Cristóbal Colón–, todos los festejos naturales han sido trastocados sin tener en cuenta las leyes de la naturaleza. Así, por ejemplo, para nuestros antepasados el día primero de noviembre era el fin del ciclo anual, con la llegada del invierno tras la recogida de las cosechas y el principio de una nueva etapa. En el solsticio, como símbolo del tránsito, hay que festejar a todos los santos. Es el día en que, según las creencias de nuestros antepasados, las tumbas se abrían y se mezclaban los vivos con los muertos.
Siempre hay una explicación en las tradiciones populares. Los druidas dominaban con gran sentido la existencia y sus reglas habían sido calculadas tras el estudio y conocimiento de los movimientos de la Luna. Debido a ello, el calendario establecido por los druidas era lunar de trece meses y de veintiocho días cada uno. Cada mes empezaba en cuarto creciente. El período que iba desde la Luna nueva hasta la Luna llena era el tiempo de las noches luminosas, proclives a la discusión abierta, a la búsqueda de claves para el futuro y el momento de tomar decisiones. Consecuentes con ello, desde el cuarto menguante hasta la nueva Luna se consideraba un período negativo e infecundo en el cual se imponía la reflexión y la meditación.
Los celtas eran politeístas y rendían culto a los fenómenos naturales: al Sol que daba fuerza a las cosechas en las tierras del mítico valle de Riosol y al trueno que advertía de la vivificadora lluvia en los altos del puerto de Tarna. Los árboles eran fundamentales para ellos. Mantenían la creencia ancestral de que eran los árboles los pilares que soportaban el cielo, por eso de ellos hicieron la base de su calendario: trece árboles que florecen cada uno de ellos en el período que le corresponde. Trece árboles para trece meses de 28 días.
Muchos siglos después cuando Hernán Cortés llegó al Nuevo Mundo se asombró al darse cuenta –en contra de la ortodoxia imperante en el Viejo Mundo– de que los aztecas poseían una cultura mucho más avanzada que la de los españoles de entonces. Vivían de los conocimientos de una civilización toda-vía más desarrollada, la de los toltecas, que descendía a su vez de otra cultura más perfecta, la de los mayas... Los mayas habían fijado la duración exacta del año solar en 365,2420 días... Adviértase que con un error de diez milésimas habían llegado al mismo cálculo que el que
fue realizado por los astrónomos europeos en el siglo XVII.
El primer día del año para los celtas era el 1 de noviembre, en el que se conmemoraba la llegada del invierno. El Cristianismo tomó está costumbre céltica y la transformó en la fiesta de Todos los Santos y de los Difuntos. Y así también cambiaron la medida del tiempo. Hasta entonces si el calendario vigente era el de las trece lunas que establecieron los druidas y conocían los mayas, aquello saberes eternos fueron erradicados. Desde entonces, el calendario terráqueo fue establecido con una frecuencia de doce meses al año y sesenta minutos cada hora. La Humanidad fue así priva-da de su organización según el tiempo cósmico con el calendario gregoriano, que fue impuesto en 1583 para quitarles la razón a aquellos «indígenas» a los que la Iglesia católica reconoció como seres humanos tras dos siglos de dudas.
Sin embargo, lo que son las cosas, el calendario de las trece lunas sigue plenamente vigente en el cuerpo de las mujeres y funciona con gran exactitud. Gracias a esa maravillosa tradición oral –superviviente de religiones y de leyes humanas–, todavía se habla de los períodos. Son las reglas, como bien se han llamado siempre. Ajena a las imposiciones matemáticas de la Iglesia católica, la mujer siempre ha llevado las trece lunas dentro de su ser, ya que el ciclo natural de menstruación femenina es de veintiocho días.
La naturaleza siempre está por encima de las leyes que imponen los gobernantes –a veces de forma caprichosa–, en un afán de agobiarnos la existencia con normas coercitivas. En la vida natural está prohibido prohibir y las leyes no están escritas. Nos han trasladado los Carnavales antes del tiempo de la Cuaresma, pero la Nochevieja céltica, la fiesta transgresora del Año Nuevo, es la del 1 de noviembre. Es ahí cuando empieza un nuevo período según las leyes de la naturaleza. Lo demás ha sido inventado.
(autor: Manuel de Cimadevilla, LNE 3.11.07)
EL MATRIARCADO DE LOS MOSUO, UN LUGAR EN CHINA DONDE EL PODER RESIDE EN LAS MUJERES
1. Esta ubicado lo suficientemente cerca de mi casa, como para volver tarde sin pensarlo, y hasta caminar en los días de lluvia con una sonrisa empapada.
2. Nadie fuma, no por que no se pueda, sino por que no hace falta. Los adictos satisfacen sus carencias respirando la atmósfera inigualable del lugar. Obvio, huele bien.
3. Es muy cálido, hay madera (sin ser choza), un escenario ameno de poca estatura, mesitas desiguales. La decoración parece azarosa, pero fue cuidadosamente pensada (bah, sentida) por sus dueños (podría ser yo…). Pero en general, hace referencia a la música, y te invita a sentirte dentro de ella.
4. Los baños son tan simpáticos que la gente no deja tiradas sus miserias ni escribe con ellas en la pared. Los inodoros son submarinos amarillos, y los mingitorios tienen pintados un tiro al blanco con puntaje (al mejor puntaje de la noche, tragos gratis).
5. Nunca esta lleno de gente. Tiene el equilibrio perfecto para complacer a cómodos que gustan del espacio, y a tímidos que se esconden detrás la columna.
6. La iluminación es sumamente artística, y va adaptándose a las exigencias de la noche.
7. La carta es simple, pero efectiva. Los tragos y bebidas son pocos, pero de buena calidad. Para añadirle suspenso, todas las semanas se ofrece una invención de edición limitada.
8. La gente se conoce entre si. Pero no tanto como para hacer sentir extraños a los nuevos. Las meseras no son obligadas a usar ropita provocadora, o uniformes incómodos, tienen la libertad de elegir. Si lo quisieran, pueden atender en pelotas.
9. La música: siempre suena buena música. Siempre. Es agradable oír. Nada de música electrónica, nada de bandas pseudorockeras, nada de niños depresivos que creen tener influencia inglesa. Nada de rockeritos cuadrados nacionales. Buena música, clásicos, y todos los desconocidos que se quieran dar a conocer y tengan algo bueno que dar.
10. Obviamente, en este bar tocan bandas. No siempre, y no llenan. Pueden ser convocadas por su calidad, o por su show e interacción con la gente.
11. Y claro, hay instrumentos disponibles para quien gusten tocar (cuidando siempre de no convertirnos en un karaoke coreano, o de fiestas de cumpleaños). Y yo subiría a tocar, claro, después de mil intentos.
12. Los puntos anteriores se apoyan en una buena inversión de sonido de la mano del misterioso Señor J y sus conocimientos en sonido. Buen sonido no es igual a música alta o excesivamente grave. Muy por el contrario.
13. Lo que en este bar sucede, en este bar se queda. Uno sabe que va a pasarla bien. No hay por que contar las cosas que uno ve, ¿no?
14. El bar esta muy bueno los jueves.
15. Ofrece muy buenos tipos de té, no solo café (seamos sinceros, siempre hay té, o té con leche, pero podes encontrar hasta café pitufo).
16. Y también esta muy bueno esos días que no sabes que hacer. Pero solo abre de noche.Se me cae la baba. Quiero un lugar así, y no tengo la plata para generarlo. Si hay algún adinerado interesado en invertir, mi copyright es mas largo que estos 15 ítems y soy una persona influyente.Obviamente, este bar no existe, mas que en mi imaginación. Si alguien sabe de uno, con al menos 6 ítems, hágamelo saber!!!
Autor(a): Desbrújula
estíbulo vemos a una torda espectacular. «Aunque ordinaria», opina Javier. «Creo que no lo sabe», apunto yo. Seguimos conversando carrera de San Jerónimo arriba, en dirección a la puerta del Sol. Es una noche madrileña animada, cálida y agradable, que nos suministra abundante material para observación y glosa. Yo me muevo, fiel a mis mitos, en un registro que va de Ava Gardner y Debra Paget a Kim Novak, pasando por la Silvana Mangano de Arroz amargo; y Javier añade los nombres de Donna Reed, Rhonda Fleming, Jane Rusell y Angie Dickinson, que apruebo con entusiasmo. Coincidimos además en dos señoras de belleza abrumadora, aunque opuesta: Sophia Loren y Grace Kelly. Al referirnos a la primera, Javier y yo emitimos aullidos a lo Mastroianni propios de nuestro sexo –no de nuestro género, imbéciles– que vuelven superfluo cualquier comentario adicional. Haciendo, por cierto, darse por aludidas, sin fundamento, a unas focas desechos de tienta que pasan junto a nosotros vestidas con pantalón pirata, lorzas al aire y camiseta sudada; creyendo, las infelices, que nuestro «por allí resopla» va con ellas. Respecto a Grace Kelly, dicho sea de paso, me anoto un p
unto con el rey de Redonda –me encanta madrugarle en materia cinéfila, pues no ocurre casi nunca–, porque él no recuerda la secuencia del pasillo del hotel en Atrapa a un ladrón, cuando doña Grace se vuelve y besa a Cary Grant ante la puerta, de un modo que haría a cualquier varón normalmente constituido dar la vida por ser el señor Grant. Pero no sólo era el cine, concluimos, sino la vida real. Los dos somos veteranos del año 51 y tenemos, cine aparte, recuerdos personales que aplicar al asunto: madres, tías, primas mayores, vecinas. Esas medias con costura sobre zapatos de aguja, comenta Javier con sonrisa nostálgica. Esas siluetas, añado yo, gloriosas e inconfundibles: cintura ceñida, curva de caderas y falda de tubo ajustada hasta las rodillas. Etcétera. No era casual, concluimos, que en las fotos familiares nuestras madres parezcan estrellas de cine; o que tal vez fuesen las estrellas de cine las que se parecían muchísimo a ellas. Hasta las niñas, en el recreo, se recogían con una mano la falda del babi y procuraban caminar como las mujeres mayores, con suave contoneo condicionado por la sabia combinación de tacones, falda que obligaba a moverse de un modo determinado, caderas en las que nunca se ponía el sol y garbo propio de hembras de gloriosa casta. En aquel tiempo, las mujeres se movían como en el cine y como señoras porque iban al cine y porque, además, eran señoras. Con esa charla hemos llegado a la calle Mayor, donde se divisa por la proa un ejemplo rotundo de cuanto hemos dicho. Entre una cita de Shakespeare y otra de Henry James, o de uno de ésos, Javier mira al frente con el radar de adquisición de objetivos haciendo bip-bip-bip, yo sigo la dirección de sus ojos que me dicen no he querido saber pero he sabido, y se nos cruza una rubia de buena cara y mejor figura, vestida de negro y con zapatos de tacón, que camina arqueando las piernas, toc, toc, con tan poca gracia que es como para, piadosamente –¿acaso no se mata a los caballos?–, abatirla de un escopetazo. Nos paramos a mirarla mientras se aleja, moviendo desolados la cabeza. Quod erat demostrandum, le digo al de Redonda para probarle que yo también tengo mis clásicos. Mírala, chaval: belleza, cuerpo perfecto, pero cuando decide ponerse elegante parece una marmota dominguera. Y es que han perdido la costumbre, colega. Vestirse como una señora, con tacón alto y el garbo adecuado, no se improvisa, ni se consigue entrando en una zapatería buena y en una tienda de ropa cara. No se pasa así como así de sentarse despatarrada, el tatuaje en la teta y el piercing en el ombligo a unos zapatos de Manolo Blahnik y un vestido de Chanel o de Versace. Puede ocurrir como con ese chiste del caballero que ve a una señora bellísima y muy bien puesta, sentada en una cafetería. «Es usted –le dice– la mujer más hermosa y elegante que he visto en mi vida. Me fascinan esos ojos, esa boca, esa forma de vestir. La amo, se lo juro. Pero respóndame, por favor. Dígame algo.» Y la otra contesta: «¿Pa qué?… ¿Pa cagarla?».
n de las Indias', o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos. ¡No! Esos 185 mil Kg de oro y 16 millones Kg de plata deben ser considerados como el primero de muchos préstamos amigables de América destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir su devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios. Yo, Guaicaipuro Cuatémoc, prefiero creer en la menos ofensiva de las hipótesis.He recibido un e-mail impresionante de un lector. Una de esas cartas que te hacen sentir que las cosas se mueven, que la realidad evoluciona hacia algo mejor. JMS vive en Barcelona y no me dice ni la edad que tiene ni a qué se dedica. Pero me cuenta algo mucho más íntimo y esencial: "soy un interesado en el tema de la violencia de género", dice, "pues me separé hace dos años en un episodio final en el que agredí a mi excompañera y madre de mis dos hijos. Fui condenado a 38 días de trabajos en beneficio de la comunidad y a un año de alejamiento -que ya cumplí, ambos-". Después de aquella "durísima experiencia", JMS decidió intentar entenderse y comenzó a buscar respuestas no sólo al origen de su "lamentable acto", sino también "al desconcierto en que me muevo con respecto a mi papel como hombre y como padre". No se puede expresar mejor ese sentimiento de pérdida de coordenadas vitales que parecen sufrir tantos varones actualmente.
También las mujeres hemos perdido nuestro lugar en el mundo. Es decir, a lo largo del siglo XX las mujeres empezamos a poner en cuestión nuestro papel tradicional, y al hacerlo también nos quedamos desnortadas y sin sitio, como ellos. La diferencia es que las mujeres éramos y somos más conscientes de que los estereotipos sexuales son una trampa. Una sociedad machista es una calamidad tanto para nosotras como para ellos, porque, al definir rígidamente qué debe ser un hombre y qué una mujer, nos obliga a todos a comportarnos como meras caricaturas. Pero los varones, al llevar la mejor parte, no fueron capaces de darse cuenta de todo lo que perdían con su posición de privilegio. Por eso, mientras las mujeres llevamos décadas intentando repensar nuestro papel en el mundo, escribiendo libros, organizando debates, reflexionando sobre nuestra condición y buscando nuestro nuevo espacio, los hombres en general se han limitado a quedarse paralizados como pollitos. Aterrados y confusos ante los cambios.
Siempre eché de menos la aportación masculina en este tema, su esfuerzo intelectual para intentar entenderse y entendernos, el otro lado de la reflexión en esta búsqueda colectiva de otra manera de estar en el mundo. Porque, si buscamos juntos, encontraremos antes. Por fortuna, poco a poco parece que va habiendo más y más hombres dispuestos a pensar sobre sí mismos. JMS me dice en su carta que él pertenece al grupo que se llama Sopa de Hombres y que ya tiene tres años de antigüedad. Se reúnen un día a la semana, cada vez en casa de uno, para exponer sus experiencias personales, intercambiar opiniones y apoyarse emocionalmente. La misma mecánica que los colectivos feministas. Y no es la única iniciativa masculina de este tipo: el 17 de junio pasado, por ejemplo, se celebró en el Casal Lambda, de Barcelona, el segundo encuentro de grupos de hombres de Cataluña, organizado por AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género, http://www.ahige.org/). El tema central fue la "asertividad masculina", esto es, cómo conseguir que los varones sean capaces de expresar sus deseos, sus necesidades y sus sentimientos sin ser agresivos, huyendo tanto de la castración (de la represión emocional) como de la violencia.
En su espléndida carta, JMS se asombra de que el cambio social vaya tan lento. De que los jueces se muestren tan reacios a otorgar custodias compartidas para los hijos, de que se pidan tan pocos permisos de paternidad, de que parezca inconcebible que un hombre se niege a quedarse hasta las tantas en la oficina porque tiene familia, de que haya tan poca participación masculina en el cuidado de niños, de discapacitados o de ancianos. Y lamenta que todos estos temas tengan tan poco reflejo público y no sean un debate abierto en la sociedad. "¿Dónde está el espacio de los hombres, también en el núcleo familiar, en la cosa doméstica? ¿Sabemos los hombres cuidarnos, cuidar de otros? ¿Cómo cambia el hombre para su próximo papel en esta nueva sociedad de iguales? ¿Es la paternidad equivalente a la maternidad? ¿Existen diferencias y, si es así, qué hacemos con las potencialidades diferentes de los sexos: la capacidad de engendrar, la fuerza, la agresividad, la capacidad de cuidar de?", dice. Son cuestiones esenciales, desde luego. Pregúntate si sabes las respuestas.
(artículo de Rosa Montero, publicado en el suplemento de El País de 1.07.07)
El sacerdote jesuita Juan Masiá Clavel, de 66 años, fue destituido en 2006 como director de la cátedra de Bioética de la Universidad de Comillas, tras haber publicado el libro "Tertulias de bioética". Ha vuelto a impartir clases en el Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad de Sophia., de Tokio. Regresó a Japón, un país al que llegó hace 27 años. El pasado sábado participó en el XIX Encuentro de Cristianos de Base de Asturias, sobre cristianismo y bioética. "Hoy con la biología sabemos cada vez más de la vida y aplicamos eso con las biotecnologías y la medicina. Eso plantea problemas sobre si debemos hacer todo lo que podemos hacer", señala.
P. ¿Cómo valora el caso de Inmaculada Echevarría, que falleció tras pedir que le retiraran la respiración asistida?
R. No sólo legal y éticamente, sino que desde el punto de vista de la más tradicional teología católica lo veo correcto. Recuerdo textos del cardenal Ratzinger de 1981, de Pío XII y hasta del siglo XVI, cuando se dijo que no estábamos obligados a renunciar a un vaso de vino para prolongar la vida. Algo que hoy podríamos aplicar al tabaco. Ya no sólo la respiración asistida, sino incluso otros tratamientos más sencillos, si al paciente no le reportan calidad de vida y le resultan una carga, tiene pleno derecho a renunciar a ellos. Y desde una perspectiva religiosa, alguien que crea en una vida eterna, con mucho más motivo puede pensar "dejémosla llegar". Me llamó la atención que el cardenal Cañizares confundiese un caso como éste con la eutanasia, una equivocación que es para suspenso en teología.
P. ¿Y la eutanasia?
R. Se tendrá que discutir si se despenaliza. Éticamente es una cuestión controvertida. Yo, por mis creencias, me siento llamado a no hacer esa opción. Pero no puedo imponer eso a los demás en una sociedad plural y democrática. Ni siquiera a otroas personas que sean creyentes como yo.
P. ¿No tiene nada que decir la religión al respecto?
R. Proponiendo, pero no imponiéndolo, puede invitar o llamar a otra opción. Pero no puede imponerlo diciéndole al Gobierno que no la despenalice. Sería una injerencia de las iglesias en el Estado.
P. ¿Y el principio de la vida?
R. Aquí hay un problema de definición de la vida, igual que en los documentos de la Iglesia, con principios generales y conclusiones. Pero cuando los datos científicos cambian, con los mismo principios a lo mejor se llega a otras conclusiones. En el siglo XVII no se conocía el óvulo. Hoy en día hay datos sobre las dos primeras semanas de embarazo, donde hay unas zonas grises, como dice el cardenal Martini, donde no se puede decir tan tajamente lo que decíamos hasta ahora. Ahí entran en conflicto dos biologías y filosofías distintas. Una de prestidigitadores, para quienes la vida es desde el primer momento. Dirá que ni píldora, ni dispositivo intrauterino, ni lo que se hace después de una violación con el lavado, ni la fecundación in vitro por los embriones que se desechan. Eso dirían en la Universidad de Navarra. El que vea la biología como un proceso y que la vida no sale de una chistera, no lo verá así.
P. ¿Y la postura contra el uso del preservativo?
R. Es una ridiculez. También la píldora. No son cuestión de fe ni de obediencia al Papa, ni de pecado. Mis superiores jesuitas me dirían que soy imprudente. Yo creo que callarse es hacer dos males: hacia afuera la Iglesias pierde credibilidad y hacia adentro atormenta a unos poquitos que lo siguen al pie de la letra.
P. ¿Qué molestó de su libro?
R. Una cosa que en nuestro país frena la bioética son las injerencias políticas y religiosas. Decir eso es lo que creo que ha molestado más. El año pasado, la oposición a las leyes de reproducción asistida y la ley de investigación biomédica vinieron por parte de la ultraderecha religiosa y de la ultraderecha política.
P. ¿Le trajo problemas?
R. No he recibido ni una carta diciéndome que algo esté mal en mi libro. El cardenal de Madrid, Rouco Varela, y el obispo auxiliar, Romero Pouse, presionaron al provincial de los jesuitas y al rector de la Universidad, que me destituye para proteger la institución. Es un proceso típicamente vaticano. Esto hay qeu tomárselo con buen humor y seguir hablando para bien de dentro y para que los periódicos no digan que en tal cosa la Iglesia ha dicho que no, cuando lo que hay que decir es que eso es un sector de la Iglesia.
P. El que manda.
R. Ahí está. Esto son cuestiones de poder. En España la Iglesia no se resigna a haber perdido un peso que, gracias a Dios que ya no tiene, porque es bueno que no lo tenga. Un imán musulmán nos invitó a mí y a un budista a orar juntos en una mezquita. ¿Por qué no podemos rezar musulmanes y católicos juntos en Madrid o Córdoba?
P. ¿Hubo intentos de reforma?
R. Lo intentaron Juan XXIII y Pablo VI. Pero todos los aparatos, por mucho que se intenten reformar, resucitan. Y ahora hubo 25 años en lo s que Juan Pablo II nombró obispos en España en una determinada línea. Aquí eso se junta con el tema político.
P. ¿A qué se refiere?
R. Una Iglesia española de una línea muy conservadora, excesivamente beligerante en favor de la oposición política. Tanto cuestiones de bioética como el proceso de paz los están frenando la ultraderecha política y la religiosa, que por ser religiosa tendría que ser favorable.
P. ¿Se refiere al terrorismo?
R. Claro. Es un proceso en el que hay que embarcarse de cara al futuro, cediendo, sin vencedores ni vencidos.
P. ¿Ceder ante ETA?
R. Hay que ceder, aunque se tenga razón, porque se pueden salvar vidas al evitar atentados. El Gobierno tenía que haber sido valiente con lo de De Juana Chaos y decir que fue por razón de Estado, para evitar males mayores, aún a riesgo de equivocarse, en vez de agarrarse a que fue por motivos humanitarios, porque una persona que por razón de conciencia hace huelga de hambre tiene derecho a que no la alimenten.
(artículo aparecido en l.n.e. el 19.03.2007)
Ayaan Hirsi Ali fue parlamentaria en Holanda, colaboró en una película que costó la vida a su director, Theo van Gogh, y lucha permanentemente contra la opresión islámica que la mutiló en Somalia, su país natal, cuanto tenía cinco años. Ahora su huida la ha llevado a Estados Unidos, donde quiere seguir hablando contra la sumisión, rodeada de guardaespaldas.
A veces la verdad es mentira. Para Ayaan, la "gran verdad", la del profeta Mahoma, aquella que le enseñaron desde pequeña, la que guió su infancia incluso en el día en que le practicaron la infibulación, a los cinco años, no es más que una gran mentira urdida para enfrentar civilizaciones y esclavizar mujeres. El significado literal de la palabra islam es precisamente ese, "sumisión", insiste. Nacida en Mogadiscio hace 38 años, hija de un líder político enfrentado al dictador de su país, Ayaan recibió una educación islamita ortodoxa y fue una niña más entre aquellas que aprendían a recitar los 99 nombres de Alá. Creció desconfiada: "soy de un lugar donde se enseña a los hijos a golpear primero".
Ayaan huyó a Holanda. Y Ayaan habló. La elocuencia de sus ideas contra el islam causó un enorme revuelo en todo el mundo. Desde entonces está amenazada de muerte. El debate en torno a su ciudadanía holandesa -que le fue retirada y después devuelta- desencadenó la caída del gobierno de los Países Bajos. Hoy vive en Estados Unidos, donde colabora con el American Enterprise Institute, organismo liberal conservador.
Sigue siendo la mujer a la que un asesino dedicó una carta, pienso mietras la miro, hermosa y menuda, cerca de sus guardaespaldas, dos tipos calvos con aspecto de mármol de Carrara. La misma mujer que huyó a los 22 años de una boda concertada ("el alma no se puede coaccionar"), se instaló en Holanda y trabajó como intérprete ("no asumiré las ideas sobre las que leo, pero seguiré leyendo"), la misma que cursó brillantemente Ciencias Políticas, consiguió ser parlamentaria holandesa arropada desde el partido socialdemócrata (PvDA) y que, finalmente, cooperó en un filme que denunciaba el oprobio ejercido contra la mujer musulmana. Poco después de su emisión, en el 2004, el director de la película, Theo van Gogh, fue apuñalado en plena calle por un integrista islámico. En el pecho de la víctima, una carta de cinco folios, dirigida a Ayaan.
Hay épocas en que el silencio es cómplice de la injusticia, repite. "Y estamos viviendo una".
P. En Somalia, usted podría ser lapidada. Pero en Occidente, puede ser una mujer asesinada. ¿Por qué prefiere estar a este lado?
R. Si yo viviera ahora en cualquier comunidad musulmana, sería un cadáver. Por haber abandonado la fe, por haberme rebelado, pro considerar mi adulterio, por atreverme a luchar contra la sumisión de las mujeres del islam. Quienes me amenazan ahora en Occidente no son occidentales. Siguen siendo miembros de la comunidad musulmana. Y eso lo único que hace es confirmarme que debo seguir hablando.
P. ¿Qué quiere conseguir?
R. Que para los musulmanes sea natural aceptar la crítica.
P. En su libro no dice usted que el islam sea una "cárcel cerrada" sino una "jaula abierta". Una "jaula mental". "Cuando por fin abres la puerta, el pájaro permanece dentro. No quiere salir. Tiene miedo". Su hermana murió tras un proceso doloroso, demencial, entre dar la espalda al islam y descubrir Holanda, con unas libertades que no supo gestionar. ¿Quién la mató: el islam o el abismo de ser libre?
R. La mató un proceso químico que empezó en su cerebro. Nos podría ocurrir a usted o a mí. Pero es cierto que ese proceso se desencadenó en el camino de la libertad, saliendo de la "jaula"...
P. Solía decir que la libertad era como estar en una habitación sin paredes.
R. Estaba acostumbrada a luchar contra todos y, de pronto, no hay nada por lo que luchar. Porque todo es posible. Cuando hablo del islam como "jaula" quiero decir que, a ver, cómo explicarlo... cualquier sistema totalitario, como el islam, te da respuestas para todo... si eso se rompe puedes sentirte huérfano, desorientado.
P. En un Estado totalitario también tienes policías, militares y servicios secretos.
R. El islam los tendrá en cuanto se organicen. De momento, lo que hace es adoctrinarte con toda suerte de miedos. Yo descubrí en Holanda que podía abandonar a un marido si no lo quería, que podía llamar a la policía..., pero trabaja de intérprete para otras musulmanas y ellas no entendían. Yo les decía: "él te ha pegado, estás hospitalizada, ahora puedes abandonarle". Y contestaban: "¡noo! si le abandono, Dios me castigará con el infierno", y seguían allí, anquilosadas, con la vida destrozada. El islam las anestesia mentalmente. Cuando digo que debemos luchar contra las escuelas islámicas en Occidente, me refiero a esto. Esta gente indoctrina a personas nacidas ya en Occidente y nosotros, encima, les subvencionamos. La función de la escuela debería ser estimular tus facultades críticas de modo que cuando alguien venga a indoctrinarte aprendas a levantarte de la silla y preguntar por qué. Y a decir no.
P. ¿No se puede hacer preguntas en una escuela islámica?
R. Nunca. Hay infierno y paraíso, correcto e incorrecto, pureza o pecado. Y tú no puedes dudar. Estoy intentando advertir a los europeos de este peligro. Hay demasiada laxitud respecto al islam en Occidente.
P. ¿Y lo dice usted, que al llegar a Holanda confesó que su corazón estaba con la izquierda?
R. La izquierda nos ha abandonado. Nos ha traicionado.
P. Algunos sectores pólíticos lamentan que usted se haya desplazado hacia postulados propios de la derecha.
R. Yo les diría que las personas que se consideran de izquierdas, hoy en día, hace muchos años que han dejado de ser progresistas. La izquierda, salvo honrosas excepciones, se ha convertido en un sector reaccionario. La propia izquierda se cuestiona por qué se están escindiendo. ¿Es progresista decir que "todas las culturas son iguales"? No. ¿Es progresista decirle a una mujer que ha huido de una situación de abuso que llamarás a un mediador para que la devuelva al infierno de su marido? No. ¿Es progresista defender una religión que es contraria a la vida, que trata a las mujeres peor que a animales dómésticos, amenaza la vida de los homosexuales y no separa Iglesia y Estado?... ¿Eso es progresista? ¡No, eso es reaccionario!
P. Como las que explica en su libro. En Occidente, muchos desconocen la infibulación.
R. La forma más ligera es una punción en el clítoris con una aguja, sale sangre, toda la familia está contenta, rezan, reparten comida y ya está. Eso no tiene mucho peligro para la niña. Otro modelo consiste en extirpar los labios exteriores, interiores y clítoris. La apertura es rascada, y te atan las piernas. Solamente dejan un orificio por donde pueda pasar una cerilla, esa es la medida que utilizan, y por ahí se supone que deben salir la orina y la menstruación. ¿Sigo?
P. Siga.
R. La vagina herida se convierte, literalmente, en una cicatriz ondulada. Otra versión consiste en dejarte los labios interiores extirpados y los exteriores cosidos. Según las Naciones Unidas esta cosas les ocurre a seis mil niñas cada día, ¡cada día!, en el mundo. Se calcula que existen 135 millones de niñas y mujeres que ya han pasado por esas mutilaciones.
P. Su noche de bodas fue un horror.
R. Sí. Porque entonces ves como él, tu hombre, te tratará. Si sobrevives para llegar al matrimonio, claro, porque muchas de las niñas a las que practican la ablación con una cuchilla de afeitar o un cristal mueren instantáneamente. Y todas se ven afectadas psicológicamente. Si sobrevives, ser virgen es muy importante. Al hombre se le exige que abra tu herida con su órgano sexual. Pero a menudo el pene no es suficiente para desgarrarte. Así que tu marido "corta". Si es civilizado, te lleva al hospital para que te operen.
P. ¿Y si no es tan civilizado?
R. Simplemente utiliza unas tijeras, un cuchillo o un trozo de botella y te corta. Yo describí mi infibulación en el libro para clamar por el acceso a la sanidad.
P. Después de esas mutilaciones, ¿se consigue tener placer sexual?
R. Yo no he perdido mi apetito sexual. Ni siquiera ese objetivo alcanzaron. Pero es que la pasión sexual en la mujer es mucho más compleja, se mezclan las hormonas con las fantasías. Pero el sexco en el islam es considerado malo siempre, en cualquier caso.
P. En su libro me enteré, como ignorante occidental, de que el profeta Mahoma se enamoró de una niña de 9 años, hija de su mejor amigo, y se casó con ella.
R. Pues sí. En el 2002, el Gobierno propuso: "¿podemos reducir la edad de matrimonio de las chicas de origen marroquí de 18 a 15 años"? Muchos hombres ya se estaban casando con niñas de 12 y 13, pero eso el gobierno holandés ni lo sabía. Aquello se convirtió en un debate académico. Todos argumentaban: "mi religión me lo permite". ¡Claro, Mahoma era el ejemplo! Entonces dije en televisión que, según esos parámetros, Mahoma era un paidófilo y se armó un follón impresionante. Así que, tras la tormenta, eliminé el término "paidófilo". Le llamé "pervertido". Empezaron a buscar mi casa, a recoger firmas de vecinos que se sentían amenazados por tenerme cerca... ¡Vinieron a verme cuatro embajadores! Solamente porque dije que el profeta se había casado con una menor.
(estracto de la entrevista a Ayaan Hirsiali, publicada en el suplemento dominical Magazine de 25.02.07)
P. Si usted, un experto en cementerios reales y en los cementerios del miedo en vida, describe Congo como uno de los peores cementerios del mundo, es que debe ser terrible.
R. Congo es, probablemente, el país más expoliado de toda la historia colonial. Cuando dejó de ser colonia belga, explotada como una finca particular del rey Leopoldo que mintió al mundo al hacerle creer que estaba llevando a cabo una obra civilizadora, filantrópica, sólo existían dos universitarios congoleños. En Congo, uno de los países más ricos en minerales y, en términos humanos, uno de los más trágicos, apenas hay hoy infraestructuras, y en muchas aldeas cercanas a la jungla se sigue viviendo como en el medievo. Cuando los congoleños no han estado luchando entre sí, su país ha sido utilizado como campo de batalla por parte de otros beligerantes. Así ha sido, a lo largo de los siglos. Desangrándose en el pasado con el comercio de esclavos dirigido por árabes que vendían mercancía humana a trafincantes portugueses, desangrándose hoy a consecuencia de una larga guerra. Un hombre o una mujer jóvenes han visto en Congo, en Ruanda, tanto derramamiento de sangre, tanto sufrimiento a escala que ni siquiera podemos imaginar que tienen pocos resquicios abiertos a la esperanza. A consecuencia de la guerra, unas cien mil personas siguen muriendo cada mes en Congo por malnutrición, ausencia de ayuda médica y el fracaso total en infraestructuras. He estado en los peores lugares del mundo, pero ninguno me ha partido tanto el alma con tanta fuerza como Congo.
P. ¿La comunidad internacional, mirando para otro lado?
R. Con ignorancia y negligencia. Es el problema de Africa. En Ruanda, parte del problema congoleño, fueron asesinadas ochocientas mil personas en cien días y ante esta tragedia ni la Onu ni Estados Unidos quisieron utilizar el término genocidio. La Onu tiene en Congo muy mala reputación. Se la consideró cómplice de una vieja historia fechada en los primeros tiempos de la independencia: el asesinato de Patricio Lumumba.
P. Escribe: "existe una clase de árabes que sienten un inalterable desprecio por sus hermanos subsaharianos", y habla usted de un pasado de tráfico de esclavos.
R. Sí. Esto lo estamos viendo en Darfur, en el sur de Sudán, y yo lo pude experimentar de primera mano cuando escribí "El jardinero fiel". Sudán es otro país artificial. Forma parte de África y de Arabia. Tiene un problema norte-sur, con el petróleo fluyendo por el medio del país y animistas cristianos en el sur y musulmanes en el norte. Es un país, como otras partes de África, sumido en guerras económicas, religiosas y de odio racial entre africanos y árabes.
P. Cuando escribe: "las mismas caras de siempre de los mismos sinvergüenzas de siempre", ¿piensa solamente en los dirigentes africanos con pitillera de oro, trajes de Zegna, zapatos de piel de cocodrilo y fortunas y villas carísimas en el extranjero o lo extrapola más allá?
R. Me temo que esa definición también nos la debemos aplicar nosotros. Es un tema que me ha afectado en el caso de Sadam Husein. ¿Debió ser llevado ante un tribunal internacional? Y en caso de tener respuesta afirmativa, ¿por qué no también Pinochet, Mobutu y tantos otros? Pero nunca nos preguntamos ¿y también Rumsfeld, Blair, Bush? Constantemente, de manera inconsciente, somos racistas con relación a este tipo de temas. Veamos la ejecución de Sadam: fue una dramatización ante nuestros propios ojos del hecho de que Iraq está totalmente fuera de control, un acto de venganza, de ley del linchamiento en un país con un gobierno incapaz de conducir siquiera un autobús. Escribí en 2001 que Iraq sería invadido para conseguir su petróleo. Me atacaron en Inglaterra y Estados Unidos. Pero la invasión se produjo, y ahora el primer ministro Maliki ha firmado un contrato con grandes empresas norteamericanas según el cual los ingresos del 70% del petróleo que se extraiga serán para devolver las inversiones que esas multinacionales y cuando esos gastos hayan sido reembolsados, esas empresas norteamericanas se quedarán con el 20% de los beneficios de pétroleo. El doble de lo que se acepta a escala internacional. Dicen que la guerra de Iraq no es comparable a la de Vietnam. Yo creo que es peor. En Vietnam hubo horror, pero no se enfrentó a unas etnias contra otras, no fue una guerra que sirviese para extender el terrorismo, no afectó a otros países como el conflicto de Iraq puede afectar a todo el Oriente Medio y entregar el país a la órbita de de influencia de Irán. Y todo eso se ha hecho a partir de unas mentiras orquestadas por Bush y apoyadas fundamentalmente por Blair y también por el que fue primer ministro de España.
P. ¿Qué hacer para reactivar la ilusión por la política¿
R. Acometer un cambio. Mirar hacia la ecología. Preguntarnos cómo podemos seguir siendo inocentes sin explotar al Tercer mundo. Con la actual globalización, los más pobres serán los perdedores, los que sufrirán más. No creo que podamos continuar en este camino sin que el mundo llegue a una masa crítica, sin que se produzca una catástrofre inminente. ¿Terrorismo nuclear, por ejemplo? No lo sé. Sí sé que estamos en una época concreta para poder reanalizar el papel de Occidente en el mundo.
(estracto de la entrevista a JOHN LE CARRÉ, publicada en el suplemento "Magazine" de 28.01.07)
Si le hiciéramos caso a algunos comentaristas de la actualidad, deberíamos estar preparándonos para el fin de los tiempos. "España está desintegrándose", "La inmoralidad campa a sus anchas", "El cambio climático amenaza con destruir nuestra civilización". Parece que el caos se esté imponiendo sobre el orden. Pero esta conclusión de tono derrotista se basa en una imagen distorsionada del mundo. En realidad el puro caos es tan improbable como un alineamiento instantáneo de todos los planetas del Universo.
Cierto es que hay fenómenos, conductas y discursos tan absolutamente desconectados de cualquier lógica, e incluso del sentido común, que muy bien podrían interpretarse como fenómenos fortuitos. Sin ir más lejos, ahí tenemos esa infinidad de extrañas relaciones de pareja y las no menos extrañas políticas de alianzas entre empresas, partidos, estados, bloques políticos y civilizaciones, que parecen más consecuencia de un encuentro fortuito que algo fruto de una profunda reflexión. Pero el caos es algo sólo aparente: basta con indagar sin desmayo para encontrar tarde o temprano una conexión sutil, alguna causa más o menos oculta. Por eso en realidad es imposible abandonarse al tumulto inescrutable del azar. Los juegos de azar son una falacia: en la más perfecta de las ruletas acaba uno descubriendo una pauta, como pudo demostrar un español de esos ingeniosos que se hizo millonario buscando pautas en las ruletas de los casinos de medio mundo. Después de todo lo que se le criticara por su soberbia, al final va a resultar que Einstein tenía razón con eso de que "Dios no juega a los dados"; se ve que siempre existe alguna razón que impide que las ruletas y los dados se muevan por puro azar.
Otro enemigo del azar, aún más difícil que la causalidad, es la sincronicidad, nombre con que el psicólogo Carl Jung bautizara las coincidencias sorprendentemente significativas, después de haber acumulado un sinnúmero de ellas a lo largo de su vida. Cuenta el díscolo discípulo de Freud , por ejemplo, que un primero de abril, llamado "el día del Pez de Abril" en muchos países del norte de Europa, andaba trabajando por casualidad sobre el simbolismo del pez, y cuando llegó su paciente le enseñó a Jung un cuadro de un pez. Al día siguiente, otro paciente le contó un sueño que había tenido la noche anterior sobre un gran pez. Y mientras anotaba esas coincidencias, Jung dio un paseo por un lago cercano y vio de repente otro pez grande como el del sueño.
Para la mayoría de nosotros, lógicamente escépticos ante todo aquello que escape a la racionalidad y el sentido común a los que tenemos acostumbrado nuestro cerebro, todo eso no es más que un cúmulo de coincidencias que no merecen la menor atención. Sin embargo, cuando las experimentamos en primera persona, tales coincidencias sin causa aparente nos dejan estupefactos y no podemos evitar la tentación de indagar hasta encontrarles un sentido. Algunos investigadores en cierto modo heterodoxos, como Wolfgang Pauli , Ilya Prigogine , Carl Jung , David Bohm o John Wheeler , defienden la existencia de un orden oculto distinto de la causalidad. Para David Peat , la sincronicidad es el sentido íntimo del Universo. Los fenómenos de la física cuántica, el pez de Jung, el sueño profético de Dickens , el oráculo de los tallos de milenrama del I Ching , absolutamente todo está conectado por la sincronicidad. El Universo se mueve al unísono. Ignoro si esto será malo o bueno, pero nada hay más improbable que el puro caos. El orden, un orden, cierto orden, es poco menos que inevitable.
* Profesor
(este es un artículo de Cordoba-opinión; Miguel Aguilar, 09/02/2007)
Si no fuera por el desastre para la humanidad y por el retroceso en el conocimiento científico, en el pensamiento y en los valores humanos que suponen los fundamentalismos religiosos y sus instituciones, casi podríamos tomarnos a risa las peticiones de la iglesia católica, una secta ampliamente extendida en el mundo a golpe de mentiras e hipocresías, de espada y de hoguera, de que no se limiten sus privilegios y prebendas y de seguir "adoctrinando" a nuestros hijos e hijas. Pero el asunto es más grave de lo que parece. Estamos hablando de una asociación religiosa que sigue defendiendo, propagando y tratando de imponernos a los demás:
la "verdad" absoluta e irrefutable de que existe un solo dios y que ellos son sus únicos intérpretes en la Tierra sin margen a la duda ni a la discrepancia.
la posibilidad de ir a su cielo previo pago de sus bulas o por la obediencia ciega a sus creencias y prescripciones actuales entre las que se incluyen:
- la culpabilidad de la mujer en la historia de la humanidad. - la prohibición de que las mujeres formen parte de sus cargos directivos. ¿No se entera, o mira para otro lado, nuestro Fiscal General del Estado ante algo anticonstitucional y seguramente motivo de ilegalización? - la negativa al uso del condón (a pesar de las recomendaciones de todas las instituciones sanitarias mundiales) y su "opinión" de que los actos sexuales deben realizarse sin ninguna protección, incluso en situaciones de riesgo como el SIDA y de falta de medicamentos, por motivos puramente religiosos (los mismos motivos que aducen los testigos de jehová para no permitir las transfusiones sanguíneas o los musulmanes para no comer carne de cerdo, y que los católicos consideran meras supersticiones porque son creencias de otras religiones y no de la suya) - la fecundación de las mujeres sin relaciones sexuales por mediación de su espíritu santo. En esto si que se adelantaron a los científicos de la inseminación artificial y, sin embargo, ahora están contra ese tipo de investigaciones. - el matrimonio como uno de sus sagrados sacramentos por encima del matrimonio civil, deformando y pervirtiendo el sentido meramente regulador del matrimonio romano entre personas, pero eso si, ofreciendo su posible disolución "sagrada" a cambio de dinero, además de tratar de hacer comulgar a toda la sociedad, seamos católicos o no, con un único modelo del mismo, el suyo. - su negativa a que los seres humanos decidan sobre su vida y sus sufrimientos. Deben ser los católicos en este caso y sus leyes coercitivas quienes determinen cuando una persona puede dejar de vivir por su propia voluntad, faltaría más. - la enseñanza tergiversada del calendario y las tradiciones actuales como algo puramente cristiano, continuando su trabajo de siglos de suplantación y extinción de otras culturas que tuvieron que ver con la formación de la Europa que hoy conocemos (al igual que lo han hecho en África, América, Asia u Oceanía) como fueron los fenicios, los griegos, los romanos, los íberos, los celtas, los godos, o los árabes, y de los que hemos heredado, con la adulteración y traslación católica por supuesto, además de muchos de nuestros elementos culturales, las fechas importantes del año y sus formas de celebración. Esto les permite seguir inculcando solapadamente, microfascistamente, sus propuestas de vida cotidiana, además de jugar al "¿cómo no vas a celebrar la navidad si ya es algo tradicional seas católico o no?", u otros juegos por el estilo, atrapando en su redes de pescadores de hombres a los todavía indecisos de filiación religiosa, aumentando así el número "estadístico" que utilizan en sus argumentos sobre las personas católicas que hay en nuestro país, y creando entornos sincrónicos y conceptuales difíciles de ver "desde fuera", desactivando cualquier intento de reflexión crítica sobre ellos. - la creación del mundo en siete días. Si esto parece una tontería echen un vistazo a una reciente encuesta (de noviembre de 2004) del Instituto Gallup en Estados Unidos. Ante la pregunta: "Cual de las siguienes afirmaciones se acerca más a su visión del origen y desarrollo de los seres humanos: 1. Los seres humanos han evolucionado durante millones de años a partir de formas de vida menos avanzadas, pero Dios los ha guiado en el proceso. 2. Los seres humanos han evolucionado durante millones de años a partir de formas de vida menos avanzadas, Dios no ha intervenido de manera alguna. 3. Dios creó a todos los seres humanos a la vez en su actual estado hace menos de 10.000 años. Los resultados fueron: 1. El hombre evolucionó, Dios intervino: 38% 2. El hombre evolucionó, Dios no intervino: 13% 3. Dios creó al hombre hace 10.000 años: 45% Otros/NS/NC: 4%" ¡Qué barbaridad! Y eso que, según afirman sus admiradores y ellos mismos, son el país más avanzado del planeta. - el reparto de la riqueza de los demás mientras esta asociación religiosa acumula patrimonio artístico, histórico y cultural, entidades bancarias y riquezas materiales. - ... y para que seguir, estas son algunas de las "enseñanzas religiosas" que pretende impartir e imponer la iglesia católica en nuestro país escondidas entre valores como la amistad, la solidaridad o la paz, valores que nada tienen que ver con su pasado histórico ni con el hecho religioso, en todo caso con su fariseísmo, ya que, independientemente de las creencias religiosas e incluso mejor al margen de ellas, esos valores se pueden fomentar y desarrollar se sea budista, musulmán, ateo, protestante, católico, agnóstico o judío, porque forman parte de nuestra evolución como seres humanos, no como seres religiosos. O es que todavía no se han enterado de que existen la Cruz y la Media Luna Roja, Médicos sin Fronteras, Amnistía Internacional,... o cooperantes de a pie que están echando una mano al mundo sin necesidad de afiliarse al catolicismo ni a ninguna otra religión institucionalizada.
Es necesario recordar que era esa misma asociación religiosa la que, a través de su Conferencia Episcopal, colocaba hace pocos años a un dictador bajito bajo el mismo palio que su cuerpo de Cristo y le rendía los mismos honores que a su dios, y que incluso podría llegar a formar parte de su plantilla de santos; la que firmó concordatos, todavía vigentes (no van a ser tan tontos como para renunciar a ellos por el hecho de haberlos firmado con el dictador y no en una situación democrática y libre), con ese dictador que por alcanzar el poder y "defender la cristiandad" a través de su "alzamiento nacional" (apoyado abiertamente y con todas sus energías por la iglesia católica) no dudó en iniciar una guerra civil con millones de muertos y heridos y un país arrasado económica y culturalmente durante medio siglo, y enfrentado durante generaciones.
Es esa misma asociación religiosa la que continúa ocupando un lugar de privilegio en las relaciones internacionales dentro de la ONU y en muchos Estados, o con sus tentáculos en la trastienda política y económica internacional, a pesar de mantener una posición absolutamente discriminatoria sobre la mujer, totalmente antidemocrática a nivel interno (¿quién vota a sus dirigentes y cada cuánto tiempo?¿tiene afiliados "voluntarios" con carné?), y de ostentación diaria de sus riquezas (cálices, crucifijos, anillos de oro, papamóviles, aviones y automóviles de lujo, tesoros artísticos,...) ante un mundo hambriento.
Es esa misma asociación religiosa la que ahora se rasga las vestiduras e intenta movilizar a su "rebaño" si se pone en práctica nuestra actual Constitución, según la cual debería prevalecer la laicidad de nuestro Estado y de sus instituciones y el respeto máximo a la libertad de conciencia; la que quiere que su doctrina, sus supersticiones y sus normativas de conducta, sigan impartiéndose en los colegios públicos, y con nota; la que quiere que sigamos financiando sus centros de catequesis concertados entre todos y todas las españolas; la que quiere que las leyes se hagan de acuerdo a sus preceptos religiosos (como en los mejores tiempos medievales o inquisitoriales o, sin ir más lejos, en los de mi abuelo al que multaron por trabajar en domingo); la que quiere que sus jerifaltes e instituciones sean la luz que ilumine nuestra actual Europa; la que quiere... que horror, que espanto y que poca vergüenza les queda a los astutos como serpientes (entiéndase bien, según sus enseñanzas) que no buscan más que poder y riqueza personal y para su secta.
Todo lo anterior lo he concretado sobretodo en la iglesia católica simplemente por que es la cruz más cercana que tenemos que llevar a cuestas, pero para mí es igualmente válido para el resto de asociaciones y movimientos religiosos. Entiendo que la religión debería pertenecer al ámbito personal y no ser fuente de legislación ni de conflictos entre seres humanos en su pretensión de imponerse, de "evangelizar" dicen ellos en su pervertido lenguaje, al resto de las personas siguiendo modelos fundamentalistas y sectarios de los que se benefician sus dirigentes. Las personas de esas religiones tienen todo el derecho del mundo a sus creencias personales en dioses únicos o múltiples, vírgenes, santos, paraísos, infiernos, resurrecciones, reencarnaciones, espíritus de nuestros antepasados u obediencias doctrinales, pero en ningún caso a que los demás tengamos que soportar ni las supersticiones, ni la fascista visión de la vida y de la humanidad, ni el microfascismo cotidiano que fomentan, promueven y aprovechan sus instituciones y sus "pastores".
¿Aún no han provocado las instituciones y movimientos religiosos suficientes muertos y calamidades a lo largo de la historia en el intento de "extender" su explicación obligatoria del mundo basada en la ignorancia y de rapiñar todo lo que han podido?. ¿Iglesias y sectas?, no gracias, prefiero estar del lado de los seres humanos.
(ARTICULO DE JOSELUIS en la web ediciones Simbióticas
¿Iglesias y sectas?, no gracias, 17 de enero de 2005)